Draghi se quitó el jueves los grilletes del temor germano a la inflación con una reunión al más puro estilo Reseva Federal. Ya liberado de todas sus ataduras, Super Mario salió con la mejor de sus sonrisas ante los medios de comunicación mundiales. En este orden, felicitó el año a todos los presentes, a Lituania por su entrada en el euro y, para rematar, anunció un programa de compra de activos de 1,14 billones de euros. Es la receta del BCE para volver a recuperar las tasas de inflación que pide su mandato, "cerca, pero por debajo del 2%".

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