Los efectos de la revalorización del dólar no dejan de sucederse. La implantación del QE del Banco Central Europeo, a la par que la retirada de estímulos en Estados Unidos, donde se espera una subida de los tipos de interés, ha llevado a la divisa estadounidense a subir frente al euro más de un 21% en el último año (ya hay casas de análisis como Goldman Sachs, ING o Credit Suisse que esperan que el euro baje de la paridad en 2015). Contra otras divisas como el yen, la libra esterlina o el franco suizo ha escalado más de un 14, un 9 y un 7%, respectivamente.

Una realidad que se dejará sentir en las cuentas de las compañías. Al menos así lo esperan los expertos, ya que, según FactSet, para el primer trimestre de 2015 en el conjunto del S&P 500 se prevé un deterioro de las ganancias del 4,8%. Se trataría del primer descenso desde el tercer trimestre del año 2012, con las exportadoras como principales protagonistas.

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