La inversión a través de estrategias buy & hold es una manera excelente de enfrentarse a los mercados, ya que permite mantener nuestro perfil de riesgo y costes bajo control que, como toda estrategia de inversión, también tiene sus riesgos asociados.

El trend following o seguimiento de tendencias es una estrategia de gestión dinámica, alternativa al tradicional buy & hold, que utilizo en River Patrimonio FI como complemento a esta.

La intención de este artículo es presentar la estrategia a través de un pequeño resumen para inversores que no la conozcan o se acerquen por primera vez a ella. Para lectores más avanzados que quieran profundizar sobre el tema, recomiendo como punto de partida los blogs de Newfound Research y Alpha Arquitect, donde encontrarán discusiones al detalle de todo lo mencionado en este artículo, algo de álgebra para los más atrevidos y links a infinidad de ensayos académicos e investigación financiera relacionada con este y muchos otros temas.

 

¿Qué es Trend Following?

 

Trend following o seguimiento de tendencias es un tipo de estrategia de inversión que a menudo recibe el calificativo de ‘caja negra’, ya que suele ser vendida o percibida como algo necesariamente complicado, en ocasiones casi esotérico. Sin embargo, las estrategias trend - también conocidas como momentum/inercia absoluta o de series de tiempo - tienen una tesis de inversión muy básica y simple: aquellas inversiones que muestran resultados positivos tienden a seguir mostrándolos, mientras que aquellas que muestran resultados negativos también tienden a seguir mostrándolos.

La estrategia consta, por tanto, de comprar aquellos activos que muestran buenos resultados en términos absolutos y vender aquellos que muestran malos resultados en términos absolutos. Aun siendo una estrategia tan aparentemente simple, este tipo de inversión muestra una importante robustez empírica y ha demostrado funcionar en diferentes mercados y con todo tipo de activos.

La característica más interesante de las estrategias trend es que tienen el potencial de protegernos de pérdidas importantes. Estas estrategias no están diseñadas para comprar en mínimos y vender en máximos. El inversor que espere participar completamente del crecimiento y recibir protección total frente a caídas quedará decepcionado (con estrategias trend y con cualquier otra). Ahora bien, como método de gestión de riesgos, incluso las estrategias trend más naif muestran perfiles de riesgo/retorno muy interesantes.

Fuente: Newfound Research

La explicación detrás de este fenómeno la encontramos en el (mal) comportamiento del conjunto de inversores que participan en los mercados. Cuando aparece nueva información solemos infra reaccionar a ella, anclados en el status quo que conocemos bien. A medida que los precios comienzan a virar hacia un nuevo ‘valor intrínseco’ aparece el efecto rebaño, haciendo que muchos pasemos ahora a sobre reaccionar, llevando el precio más allá de este. Esta infra y sobre reacción alimenta a las tendencias. Al tratarse de un fenómeno conductual, y como los patrones de conducta humanos apenas cambian milenio a milenio, esperamos que este fenómeno siga ocurriendo y, por tanto, que la estrategia siga funcionando en el tiempo.

Las estrategias trend entran en aparente contradicción con conceptos de inversión muy asentados como la idea de que no deberíamos ‘perseguir resultados’ ni tratar de hacer ‘market timing’ escogiendo el mejor momento para entrar y salir del mercado. Aun y así todo apunta a que, aplicado de manera sistemática, el seguimiento de tendencias puede ayudarnos a participar del crecimiento y potencialmente evitar pérdidas significativas.

Tampoco hemos dado aquí con la panacea; no son capaces de limitar las pérdidas en todo tipo de situaciones. Por ejemplo, en el caso de flash-crashes (tipo octubre de 1987) donde las caídas son repentinas en vez de graduales, no se crean los tipos de tendencia que permiten a estos sistemas funcionar y, por tanto, no obtenemos la protección que esperamos recibir.

Sin embargo, en muchos otros casos una estrategia trend si ha permitido reducir pérdidas, como por ejemplo en los años 70, final de los 90 y los 00, en los que estas se redujeron generalmente en más del 50%.

 

¿Qué podemos esperar de una estrategia trend?

 

Veamos dos ejemplos en los que la misma estrategia se comporta de maneras completamente distintas. 

Comencemos con el caso dulce, en el que la estrategia nos protege de una caída fuerte y prolongada en el tiempo. Para ello nos fijaremos en la crisis financiera global del 2008 y en como afectó al mercado americano, representado por el ETF VTSUX. El sistema trend utilizado es una estrategia de momentum simple, en la que nos mantenemos invertidos si el retorno absoluto de los últimos doce meses es positivo y pasamos a cash si el retorno es negativo. Los ajustes se realizan el primer día de cada mes, utilizando el precio de cierre del día anterior como referencia.

Fuente: Elaboración Propia, solo con fines educativos.

En la gráfica anterior vemos como la estrategia se mantiene invertida y participa de las primeras ganancias y pérdidas para después, tras recoger la caída sostenida, rotar hacia el activo refugio. Esto le permite protegerse de las pérdidas, pero también se pierde el principio de la recuperación. Finalmente vuelve al mercado para capturar parte del crecimiento posterior.

El resultado final es muy positivo, pero por supuesto esto no es lo que ocurre siempre en realidad. Las salidas en falso o whipsaws son uno de los riesgos de estas estrategias y ocurren cuando los precios se recuperan (caen), en vez de seguir cayendo (recuperándose) lo suficiente. Por tanto, esperamos que las estrategias trend funcionen cuando tenemos mercados con tendencias claras y pronunciadas y se comporten peor durante mercados volátiles y laterales.

Poco después, en 2015 el VUSTX vivió precisamente uno de esos entornos volátiles y laterales y, como era de esperar, las estrategias trend tendieron a sufrir bastante.

Fuente: Elaboración Propia, solo con fines educativos.

En el caso de la estrategia momentum del ejemplo anterior podemos ver en la gráfica cómo esta vez cae en dos salidas en falso seguidas, intercaladas por una vuelta al mercado, en la que este precisamente cae, mientras la estrategia se mantiene dentro. El timing no pudo ser peor, aunque finalmente fue capaz de participar del crecimiento a partir de mitad de 2016.

En el contexto de estrategias trend simples de renta variable y renta fija como la anterior, la tónica general es que estas funcionan mejor cuando hay tendencias claras y prolongadas en renta variable y durante periodos de aumento de tipos

 

¿Con qué comparamos una estrategia trend?

 

En los ejemplos anteriores hemos comparado la estrategia trend con el activo sobre el que se aplica. Vista así, enseguida observamos que la estrategia solo aporta valor cuando el mercado cae y nos mantiene fuera. Teniendo en cuenta que esperamos que el mercado crezca a largo plazo, la estrategia tiene pocas oportunidades de darnos alguna alegría.

Aunque es natural comparar una estrategia trend con el resultado del activo sobre el que se aplica, en mi opinión el benchmark correcto de la estrategia es una cartera 50/50 compuesta por el activo y el activo refugio escogido (para versiones que solo van a largo). Hay alternativas más sofisticadas, pero van en esta misma línea. Este tipo de benchmark nos será más útil tanto para plantear qué podemos esperar de la estrategia como para observar resultados de forma relativa. Recordemos que una estrategia trend no está diseñada para batir al mercado, sino que es una estrategia de gestión de riesgo y, por tanto, debemos compararla con otra estrategia de gestión de riesgo, como puede ser una cartera buy & hold que incluya el activo refugio/alternativo.

Esto no es un intento de disimular los periodos en los que la estrategia pasa por malos resultados. Para obtener buenos resultados a largo plazo es necesario sufrir a corto. Para reducir el efecto de estos periodos, podemos diversificar entre distintas estrategias de gestión de riesgos, que pueden servirnos para sortear eventos que son especialmente poco favorables para cada estrategia en particular. 

Para ver este concepto en acción comparamos el activo frente a dos estrategias simples de gestión de riesgos. Una estrategia B&H 50/50 entre VUSTX y VFITX (Renta Fija Plazo Medio), una estrategia MOM 12M como la vista anteriormente donde añadimos VFITX como activo refugio y, finalmente, una combinación de ambas estrategias. Las carteras se generan siguiendo los mismos principios que en anteriores ejemplos.

Antes de lanzarse a sacar conclusiones, hay que tener en cuenta que, durante este periodo de aproximadamente treinta años, los 90 y los 00 fueron entornos de mercado que favorecieron a estrategias trend (tendencias claras y pronunciadas) mientras que los años 10 en adelante lo fueron para buy & hold (tendencias interrumpidas por fases volátiles y laterales). Durante todo el periodo, la renta fija se ha visto también favorecida por el entorno de bajada de tipos. 

Al estudiar simulaciones como esta, en la que vemos treinta años reducidos a unos centímetros, no somos capaces de percibir lo difícil que hubiera resultado mantenerse invertido en cualquiera de las estrategias; incluida la que obtiene el mejor resultado a largo plazo, que en este caso es la estrategia trend. 

Nadie sabe qué nos deparará el futuro. Por eso personalmente me atrae tanto la combinación de estrategias, aunque sea a costa de renunciar al pódium. Es por esto que en River Patrimonio FI aún voy más allá, diversificando entre activos, estrategias, parámetros y técnicas de implementación de cambios en la cartera.

 

¿Con qué nos quedamos?

 

Las estrategias trend se basan en la existencia de tendencias en los mercados, un fenómeno ampliamente documentado en la literatura financiera, con una fuerte base teórica basada en la conducta humana y amplia evidencia empírica que la contrasta.

Este tipo de estrategias tienen el potencial de reducir o evitar grandes pérdidas asociadas a mercados bajistas. Esta protección no es gratis, viene a costa de sufrir durante otros entornos de mercado, por lo que al utilizar este tipo de estrategias es conveniente tener expectativas realistas. Si comparamos una estrategia trend con el activo sobre el que se aplica, es probable que esta quede atrás durante mercados alcistas prolongados.

Comparada con otras estrategias de gestión de riesgos, como diversificar con renta fija, el seguimiento de tendencias presenta un nivel de potencial protección elevado en relación a su capacidad de participar del crecimiento. 

En mi opinión personal las estrategias trend son buenas compañeras de viaje de carteras estratégicas/pasivas buy & hold. Al diversificar a través de estrategias y tipos de activo, generalmente obtenemos portfolios finales más robustos y resilientes. 

Para aquellos que quieran adentrarse en este mundo los blogs de Newfound Research y Alpha Arquitect son un buen lugar por el que empezar.

Rafael Ortega
Gestor de River Patrimonio FI
@riverpatrimonio