El mundo económico y financiero está pendiente estos días de Escocia, ante el referéndum escocés que celebran mañana para decidir si quieren independizarse. La consulta tiene una gran importancia política y económica. Paras Anand y Trevor Gretham nos dan su visión sobre las implicaciones que podría tener el referéndum para los mercados:

Paras Anand, responsable de renta variable europea en Fidelity:

“Aunque gane el “No”, tendremos por delante elecciones generales en Gran Bretaña el próximo año y, en un horizonte cercano, un posible referéndum sobre la permanencia en la UE. Cualquier periodo de distensión será breve. En una situación de gran inestabilidad, el reto pasa por discernir cualquier oportunidad de inversión.

Cabe recordar que las empresas británicas están muy extendidas por el mundo y reciben dos tercios de sus ingresos del extranjero. Muchas de las empresas que sigue Fidelity han sufrido por la cotización al alza de la libra esterlina, no sólo por el cambio a la hora de convertir sus beneficios sino por la pérdida de competitividad de cara al futuro.

Desde ese prisma, una libra más débil (que continuará en medio plazo incluso aunque gane el “No”) sería bien recibida por las empresas británicas.

La incertidumbre que representa una hipotética independencia (e incluso el impacto de una transferencia de competencias en caso de que venza el “No”) probablemente contenga a los ‘halcones’ del Banco de Inglaterra, por lo que en mi opinión el riesgo de una frágil recuperación por una repentina alza de los tipos de interés se ha mitigado un tanto. Dicho esto, una nueva subida del riesgo crediticio de las empresas debería, al menos, incrementar el valor del análisis corporativo”.

Trevor Greetham, director de asignación de activos de Fidelity:
 
“Las recientes ventas de la libra están relacionadas con las encuestas de opinión que registraban un crecimiento de los partidarios de la independencia. La libra se ha debilitado tanto como el euro en el último mes, lo que ha mantenido el tipo de cambio. Con todo, la debilidad de la libra parece que empieza a quedar atrás. Es probable un fuerte rebote con la victoria del “No”, que creo que es el escenario más plausible.

En caso de que ganase el “Sí”, la situación se volvería más confusa, aunque creemos que seguiría favoreciendo a la libra frente al euro. Es difícilmente defendible que el Banco de Inglaterra mantuviese las medidas de rigor en 2015 frente a lo que podrían ser 18 meses de negociaciones de separación”.