• La ausencia de rentabilidad en depósitos bancarios y otras fórmulas de ahorro conservador, junto con el repunte de la inflación, está mermando el poder adquisitivo de los españoles, obligándoles a dar el salto a la inversión para poder preservar su patrimonio

  • En este contexto, Finizens subraya que los españoles deberán prestar especial atención a la hora de contratar un producto de inversión tanto a los rendimientos como a los costes, a la seguridad jurídica y a la calidad del servicio. 

Madrid, agosto de 2021. Con cerca de un billón de euros del ahorro de las familias españolas todavía en depósitos bancarios (según datos de Inverco del primer trimestre de 2021), desde Finizens, el gestor automatizado de inversiones especializado en carteras de fondos y planes de pensiones indexados, alertan del impacto negativo que está teniendo la escalada de la inflación sobre el patrimonio de los españoles. “El IPC se ha situado en julio en el 2,9% y la previsión de los expertos es que se mantenga en niveles similares o incluso más elevados en los próximos meses. Teniendo en cuenta que la rentabilidad media de un depósito en España es muy cercana a cero, en la práctica los españoles están experimentando una importante merma en sus ahorros, sin que vaya a revertirse la situación en el corto plazo”, advierte Giorgio Semenzato, CEO y cofundador de Finizens. 

En este contexto, la solución para aquellos que quieran mantener su poder adquisitivo o incrementar su patrimonio pasa forzosamente por dar el salto del ahorro a la inversión. Por este motivo, desde Finizens han elaborado un decálogo con pautas sencillas para ayudar a las familias españolas a empezar a poner su dinero a trabajar: 

  1. Seleccionar productos de inversión que sean sencillos y fáciles de entender. 
  2. Que dichos productos cuenten con cierto historial de actuación, para que el inversor pueda contrastar cómo se han comportado históricamente en periodos anteriores de agitación de los mercados.
  3. Que estos productos sean fáciles de contratar vía online, sin necesidad de tener que acudir a una oficina de forma física, pero con la posibilidad de contactar fácilmente con un técnico de asistencia siempre que el cliente requiera de sus servicios. De hecho, una de las tendencias que se han acelerado durante la pandemia ha sido la demanda de servicios financieros que sean totalmente digitales, por su flexibilidad para contratar y acceder a la información en tiempo real desde cualquier localización a través de un dispositivo móvil. 
  4. Que el proveedor que seleccionen para empezar a invertir demuestre con sus políticas que pone al cliente por delante de sus propios intereses
  5. Como parte de estas políticas, es muy importante que el proveedor sea transparente en la comunicación de los costes que conllevan sus productos y que estas comisiones sean ajustadas al servicio que está contratando el cliente. 
  6. Sería deseable asimismo que el proveedor tenga además la habilidad para rebajar costes siempre que sea posible, y trasladar esa rebaja en primer lugar a sus clientes. 
  7. Que se pueda comprobar con facilidad que el proveedor sea una entidad registrada y supervisada por el regulador español competente (en este caso, CNMV). Esto es muy importante para evitar el fraude a través de los conocidos como “chiringuitos financieros”. 
  8. Una de las fórmulas más completas para dar el salto de ahorrador a inversor es a través de la contratación de una cartera de fondos. Para que pueda cumplir con sus objetivos financieros, es fundamental que dicha cartera ofrezca al inversor el máximo nivel de diversificación a unos costes ajustados y dentro de su perfil de riesgo. 
  9. Que el inversor pueda programar una aportación periódica a su producto de inversión, que le permita de esta manera poder beneficiarse de la generación del tipo de interés compuesto en el largo plazo. 
  10. Que el producto contratado sea traspasable sin impacto fiscal para el inversor. 

El difícil salto a la inversión para el ahorrador conservador

El trasvase de dinero de instrumentos de ahorro conservadores (depósitos, cuentas bancarias) a instrumentos de inversión como los fondos de inversión es una tendencia que se ha ido desarrollando tímidamente en España en los últimos años, aunque se ha acelerado con la llegada de la pandemia: según datos de la Encuesta sobre Ahorro Financiero de las Familias de Inverco, las ICCs (Instituciones Colectivas de Inversión, que engloban fondos de inversión y sicavs) representan el 15,3% del ahorro financiero de las familias, después de incrementarse las aportaciones a esta clase de instrumentos un 20% en los últimos doce meses.

“La proporción de IICs en cartera sigue siendo muy baja, primordialmente porque el ahorrador español tiene un perfil muy conservador, pero también por el escaso nivel de educación financiera que hay en España: sin ir más lejos, según la Encuesta de Competencias Financieras del Banco de España, más de cuatro de cada diez españoles no comprende bien cómo funciona la inflación y alrededor de la mitad de la población no entiende cómo funciona el tipo de interés compuesto ni la diversificación del riesgo”, expone Semenzato. 

Estas circunstancias, sumadas a otras tendencias de largo plazo que se han acelerado durante la pandemia, como la digitalización de los servicios financieros, están llevando a cada vez más familias a dar el paso del ahorro a la inversión mediante la contratación de carteras indexadas, que se presentan como una fórmula que aúna simplicidad, costes competitivos y máxima diversificación. El reconocimiento por parte de la sociedad española de la funcionalidad de este tipo de carteras se ha traducido en un incremento constante de nuevas contrataciones en este tipo de productos, ofertados típicamente por roboadvisors. En el caso de Finizens, ha experimentado un crecimiento del 50% en los primeros siete meses del año, de modo que actualmente está prestando sus servicios a más de 15.000 familias españolas y planea extender sus servicios hasta las 20.000 familias para finales de año. 

“En una época en que los depósitos ya no remuneran, en que las cuentas corrientes están sujetas a comisiones cada día más elevadas y que los fondos de inversión bancarios ofrecen rentabilidades muy pobres, además con una inflación al alza, cada vez más ahorradores están traspasando fondos de inversión y planes de pensiones de su banco de toda la vida a Finizens. El secreto de nuestro éxito es ofrecer un producto indexado con diversificación global en más de 20.000 posiciones en todo el mundo y con las comisiones más bajas posible, de tal manera que la rentabilidad para nuestros inversores sea más elevada de cara al largo plazo”, comenta Felipe Moreno, director de desarrollo negocio de Finizens. 

Desde la firma destacan que el buen comportamiento de sus carteras se hace aún más patente si se comparan con la rentabilidad obtenida por los fondos de inversión en España, ya que las carteras de Finizens han obtenido una rentabilidad acumulada neta de entre el 4,9% y el 17,5% por encima de la media de los fondos de inversión domiciliados en España desde su lanzamiento en 2018 hasta el 31/06/2021.  

Otro factor decisivo ha sido la habilidad de la firma para trasladar a sus inversores comisiones muy bajas, que ha permitido ahorrarles más de tres millones de euros en comisiones desde que empezó a operar en el mercado en 2018, en comparación con una entidad o gestora tradicional. Finizens ha recortado en 24 ocasiones las comisiones de sus carteras en los últimos cuatro años, y en 2020 lanzó su filosofía “Tú por delante”, que premia la fidelidad de sus clientes bajando la comisión de gestión un 0,02% año tras año, hasta llegar a un mínimo del 0,14% IVA incluido, siendo la primera firma a nivel mundial en hacerlo. Sus comisiones son actualmente hasta un 85% inferiores a las de los fondos de inversión y planes de pensiones bancarios.

“Nuestra misión es poner al alcance de cualquier persona un producto de inversión único con el que poder poner a trabajar sus ahorros de manera segura, transparente, rentable y eficiente en costes. Además, ofrecemos un nivel de innovación que antes estaba reservado exclusivamente a los patrimonios más elevados y a inversores institucionales. Con esa visión diseñamos unas carteras de fondos y unos planes de pensiones indexados globalmente diversificados y que se gestionan mediante la última tecnología, además con las comisiones más bajas posibles. Gracias a ello estamos ayudando a más de 15.000 familias a mejorar su presente y a salvaguardar su futuro, y eso es lo más importante.”, añade Semenzato.