Comprometerse no es solo una declaración de principios. El término compromiso describe una obligación contraída, pero para que exista un verdadero compromiso es necesario que haya conocimiento. No podemos estar comprometidos con algo si desconocemos las obligaciones que eso supone. En Fonditel lo sabemos, y nos hemos comprometido a incrementar nuestra cartera de Inversión Socialmente Responsable hasta el 10% en 2020, frente al aproximadamente 5% que tenemos en la actualidad. Vamos a reforzar la integración de los principios ASG en nuestros procesos de inversión, y todo ello con un diálogo constante con las Comisiones de Control de los planes de pensiones de empleo, alineándonos con los intereses de nuestros inversores, partícipes y beneficiarios para construir una cartera que día a día redunde en la sostenibilidad de la sociedad sin perder nunca de vista los factores de rentabilidad y riesgo.

La Inversión Socialmente Responsable se ha ido introduciendo en la gestión de carteras desde los primeros años de este segundo milenio. Tiene su origen en USA en los años 60 y empieza a hacerse más popular a finales siglo XX y principios del siglo XXI. Sin embargo, es en los últimos 2-3 años cuando ha adquirido una mayor notoriedad, creciendo de manera exponencial. Probablemente impulsado por la necesidad social y por los reguladores que han querido fomentar este tipo de inversión de cara a la sociedad.

Actualmente el 25% de los activos presentes en los mercados como activos invertibles, tienen un compromiso de inversión sostenible. Se espera que para el 2020 ese tanto por ciento se duplique y se convierta en el 50% de los activos invertibles. Llegando a un 100% progresivamente en un plazo de 15 de años.

En la semana de la Inversión Socialmente Responsable organizada por Spainsif, Fonditel tuvo el placer de dar el pistoletazo de salida. Nuestra Consejera Delegada, Teresa Casla, analizó el panorama actual y futuro de la ISR: “El reto al que nos enfrentamos los gestores de activos, es cómo integrar la sostenibilidad dentro del proceso de inversión”.

Para ello podemos acudir a cuatro fórmulas. La primera es la definición de benchmarks o puntos de referencia, que ya tiene previsto realizar la Comisión Europea para poder concretar lo que se considera una inversión responsable o sostenible: “Es una buena fórmula que se pondrá a disposición de todos, pero que representa una gestión pasiva donde va a ser complicado contemplar el binomio rentabilidad-riesgo que desde Fonditel consideramos fundamental”.

La  segunda fórmula de aproximación a los temas sostenibles en las carteras es aquella dedicada a lo que se ha denominado inversiones temáticas de acuerdo a los 17 principios de los ONU PRI.

La tercera fórmula, y quizás la más complicada, es la aproximación global. Esta fórmula necesita una aproximación desde todos los puntos de vista: una motivación clara, un compromiso importantísimo y ser sistemático en la integración de factores ASG en el análisis de toda la tipología de activos sin excluir ninguno. “Nosotros realizamos ya algunas fases de la integración sistemática de los principios de sostenibilidad, y lo que vamos a hacer es profundizar con el fin de extenderlo de una misma manera a toda nuestra cartera de inversiones y a todo nuestro proceso inversor”, afirmaba Teresa Casla.

Y la cuarta y última fórmula, es” poder perfilar nuestras carteras de inversiones en función de las motivaciones e intereses de nuestro colectivo inversor”. La aspiración en esta última fase, sería que los intereses de nuestros partícipes y beneficiarios pudiesen ser implementados en la cartera, siempre atendiendo a nuestros principios de rentabilidad y riesgo.