Fruto de nuestro compromiso con la ISR, Fonditel tuvo el placer de dar el pistoletazo de salida a la semana de ISR organizada por Spainsif. También quisimos aportar nuestro granito de arena y dedicar nuestro espacio de los jueves en Capital Radio para hablar de la Inversión Socialmente Responsable.

Todo comienza hace más de una década, cuando se inicia un movimiento quizás más ligado a la responsabilidad social que a la economía, y por el que se excluía de las inversiones a todas aquellas compañías cuyos negocios se entendían como “malos”. Con ello nos referimos por ejemplo a compañías que fabricaban minas antipersona o las que se centraban en un tipo de armamento muy específico.

Cada cliente entendía las exclusiones de una manera diferente en función de sus intereses: aquellos con mayor vocación a los temas humanísticos vetaban a todas las compañías armamentísticas; aquellos más ligados a temas de salud, vetaban a las compañías de tabaco o bebidas alcohólicas… Después se vio que no solo había motivos sociales, también había una motivación económica.

Quizá el punto de inflexión fue el accidente de BP en el golfo de México en 2010, tras el cual la petrolera se vio inmersa en una gran crisis con numerosos pleitos. A raíz de ello, comenzaron a considerarse para las inversiones, factores que no son puramente financieros.

En España está habiendo una transformación en los hábitos de inversión. Hace unos años, a la hora de invertir se tenía en cuenta únicamente criterios de rentabilidad, de volatilidad, de liquidez… Ahora, a estos factores se le añaden criterios de responsabilidad o buen gobierno.

Estos factores son aquellos que contribuyen a un medioambiente más sostenible, que permiten crear infraestructuras que ayuden a la sostenibilidad de determinados países, a la responsabilidad social corporativa de las empresas  y a aspectos sociales o inversiones que contribuyan a un reequilibrio social, tales como la educación infantil o viviendas accesibles.

Cada vez hay un reclamo mayor por parte de nuestros clientes para incorporar este tipo de criterios a sus inversiones, ya sean particulares o las empresas a través de su comisión de control. En Fonditel tenemos en cuenta todos los actores que intervienen en las inversiones, siempre sin perder de vista la rentabilidad: nuestra filosofía de inversión siempre consiste en buscar rentabilidad ajustada a riesgo.

A día de hoy tratamos de integrar los factores más puramente económicos con aquellos que dentro del espectro de inversión socialmente responsable tienen un impacto económico claro. En renta variable es más fácil aplicar estos factores, ya que hay diversas fuentes que proveen de datos relevantes.

Sin embargo, en renta fija se antoja algo más complicado. Si acudimos a la renta fija de Gobiernos…  ¿qué factores aplicamos? Miraríamos desigualdad, ratio de gasto educación vs gasto armamentístico… Pero de esta manera no compraríamos nunca un bono americano, probablemente tampoco de países periféricos debido a la desigualdad social o la corrupción…

Por ello, y sin perjuicio de emprender en el futuro nuevas sistemáticas, preferimos centrarnos ahora mismo en una aplicación en renta fija basada en bonos verdes y bonos de responsabilidad social. “Tenemos ya carteras con pesos significativos y sobre las que vamos a seguir insistiendo. Entendemos que hay una conjunción de intereses entre lo social y lo económico, y su objetivo está claramente destinado a objetivos con los que nos sentimos más a gusto poniendo ahí nuestras inversiones”, afirmaba Fernando Aguado, director de inversiones de Fonditel, en el programa que puedes escuchar y descargar al final de este post.

Como compromisos a futuro, desde Fonditel nos hemos propuesto pasar del 4,5% de la cartera temática y de impacto actual al 10% en 2020. Además de reforzar la integración de criterios ASG (criterios ambientales, sociales y de buen gobierno corporativo) en todo el proceso de toma de decisiones de inversión.