Fondos de inversión

Concentración vs. Diversificación


Escrito 28 Sep 15

Warren Buffett ha dicho en múltiples ocasiones que el inversor debe saber esperar pacientemente las oportunidades excelentes y apostar fuertemente cuando aparezcan. Dicho de otro modo, Buffett es partidario de la concentración de cartera, evitando la diversificación entre muchas acciones que son inversiones subóptimas. Este enfoque le ha permitido conseguir rentabilidades asombrosas, y muchos otros gestores value han optado por seguir su filosofía.

Mohnish Pabrai suele tener carteras muy concentradas, con diez o menos posiciones. Guy Spier también acostumbra a tener carteras concentradas, aunque en menor medida. A Bruce Berkowitz tampoco le tiembla el pulso a la hora de apostar por sus mejores ideas, llegando en ocasiones a tener en torno a un 80% de la cartera en solo 4 acciones.

En el polo opuesto tenemos los fondos excesivamente diversificados (closet index funds), que acaban pareciéndose demasiado al índice y de los que por tanto cabe esperar unos resultados muy similares al índice. El inversor solo puede esperar, en el mejor de los casos, superar a la referencia por un estrecho margen.

Si el inversor aspira a conseguir resultados claramente superiores a los que obtendría con un fondo indexado, tiene que optar por fondos que sean claramente diferentes. Eso sería un punto a favor de la apuesta por fondos concentrados.

En el lado negativo tenemos el riesgo asumido. Sí, se supone que existe una cosa llamada “margen de seguridad”, pero aunque como concepto está bien, no creo en la seguridad absoluta. Como botón de muestra, hemos presenciado estos días la debacle de Volkswagen. Fraudes de este tipo no son predecibles por bueno que sea un gestor; es algo que queda fuera de sus capacidades.

A finales de 2014 Spier tenía un 12,4% del fondo en Fiat, y si no ha vendido en 2015 ahora será un porcentaje sensiblemente superior. Por su parte, Pabrai tenía en el último trimestre más de un 40% invertido también en Fiat. Imaginen que hubiera pasado si en lugar de Volkswagen hubiera sido Fiat la que hubiera trucado sus motores.

Pero aún surgen más dudas cuando algún estudio académico concluye que los fondos concentrados en conjunto no solo no ofrecen mejores rentabilidades sino que son inferiores a los fondos más diversificados. Eso no debería desanimarme – podría pensar el inversor activo – ya que no voy a invertir en el conjunto de fondos concentrados, sino solo en los mejores.

Si este inversor hace un buen trabajo de búsqueda encontrará gestores que a diferencia de los del estudio citado, superen a los índices de referencia y a sus competidores por un amplio margen. Digamos que puede encontrar gestores que apuesten por carteras concentradas y que en el largo plazo (10 años o más) superen al índice en más de un 2% anual. Esta rentabilidad, desde luego, invitaría a confiar en el gestor.

Solo que hay un inconveniente, y es la mayor varianza de las carteras concentradas. ¿En que se traduce esto para el inversor activo? En que es mucho más probable que los notables resultados del gestor sean resultado del azar. Aquí pueden ver un interesante estudio al respecto. Los autores han simulado una gran cantidad de carteras, seleccionando aleatoriamente de entre las 1000 empresas más grandes de EEUU. Han creado carteras de 15, 50, 100, 300 y 500 acciones que se recomponen mensualmente. A continuación pueden ver la tabla con los resultados desde 1997 a 2014.

 

Si nos fijamos en las carteras diversificadas en 50 acciones, solo un 0,33% bate al índice por más de un 2% anual, y ninguna lo consigue por más de un 5%. Pero si vemos los resultados de las carteras de 15 acciones, un 6,13% superan al índice en más de un 2%, e incluso un 0,20% lo consigue hacer por más de un 5% anual.

Por tanto si en USA hubieran 100 gestores sin ningún talento que decidieran invertir en carteras concentradas, por puro azar deberíamos esperar que 6 de ellos en el largo plazo pudieran presentar unos resultados (antes de comisiones) superiores al 2% respecto al índice. Probablemente de los cerca de 50 gestores que lo harían peor que el índice jamás supieramos nada, pero esos 6 que lo harían mejor nos parecerían unos genios de la inversión y así apareceran en los medios, cuando en realidad no tendrían capacidad alguna de aportar valor.

Mi postura no es contraria a que un gestor concentre fuertemente la cartera en sus mejores ideas, pero como inversores no deberíamos pasar por alto los aspectos positivos y negativos de optar por ese estilo de gestión.


También puede interesarte

Comentarios