Fondos de inversión

joigar Dtor. de Análisis y Estrategia y Dtor. del comité de inversiones de Kau Markets EAFI (Nº 183 CNMV). Asesor del fondo Fonvalcem FI de Andbank.

...SOBRE EL HIJO DE UN BANQUERO!, NO DEBERÍAMOS NOSOTROS COMPORTARNOS IGUAL??


Escrito 15 Apr 10

DIOGENES DE SÍNOPE! UN CRACK!  

En su nueva residencia, Atenas, la misión de Diógenes fue la de metafóricamente falsificar/desfigurar la “moneda” de las costumbres. La costumbre, decía, era la falsa moneda de la moralidad. En vez de cuestionarse qué estaba mal realmente, la gente se preocupaba únicamente por lo que convencionalmente estaba mal. Esta distinción entre la naturaleza (“physis”) y lo convecional (“nomos”) es el tema principal de la filosofía griega y uno de los temas que dedica Platón en La República, en concreto, en la leyenda del Anillo de Gyges. De hecho falsificó moneda junto a su Padre (Banquero) y ambos fueron desterrados.  

Se afirma que Diógenes se fue a Atenas con un esclavo llamado Manes que le abandonó poco más tarde. Con un humor característico, Diógenes afrontó su mala suerte diciendo: “Si Manes puede vivir sin Diógenes, ¿por qué Diógenes no va a poder sin Manes?” Diógenes será coherente riéndose de la relación de extrema dependencia entre las personas. Encontró un maestro, que no hacía nada para sí mismo, pero rechazó su ayuda. Le llamó la atención el maestro ascético Antístenes, un discípulo de Sócrates, que (según Platón) había presenciado su muerte. Diógenes pronto superó a su maestro tanto en reputación como austeridad en el modo de vivir. Al contrario que los otros ciudadanos de Atenas vivió evitando los placeres terrenales. Con esta actitud pretendía poner en evidencia lo que él percibía como locura, fingimiento, vanidad, ascenso social, autoengaño y artificiosidad de la conducta humana.  

Diogenes buscando hombres. Las anécdotas que se cuentan sobre Diógenes ilustran la consistencia lógica de su carácter. Este “Sócrates delirante”, como le llamaba Platón, caminaba descalzo durante todas las estaciones del año, dormía en los pórticos de los templos envuelto únicamente en un su capa y tenía por vivienda una tinaja. Un día vio como un niño bebía agua con las manos en una fuente: “Este muchacho, dijo, me ha enseñado que todavía tengo cosas superfluas”, y tiró su escudilla. Cierto día se estaba masturbando en el Ágora, quiénes le reprendieron por ello, obtuvieron por única respuesta del filósofo una queja tan amarga como escueta: "¡Ojalá, frotándome el vientre, el hambre se extinguiera de una manera tan dócil!" Profesaba un desprecio tan grande por la humanidad, que en una ocasión apareció en pleno día por las calles de Atenas, con una lámpara en la mano diciendo: “Busco un hombre”. Diógenes iba apartando a los hombres que se cruzaban en su camino diciendo que solo tropezaba con escombros, pretendía encontrar al menos un hombre honesto sobre la faz de la tierra. En una ocasión, cierto hombre adinerado le convidó a un banquete en su lujosa mansión, haciendo especial hincapié en el hecho de que allí estaba prohibido escupir. Diógenes hizo unas cuantas gárgaras para aclararse la garganta y le escupió directamente a la cara, alegando que no había encontrado otro lugar más sucio donde desahogarse. Cuando Platón le dio la definición de Sócrates del hombre como “bípedo implume”, por lo cual había sido bastante elogiado, Diógenes desplumó un pollo y lo soltó en la Academia de Platón diciendo “¡Te he traído un hombre!”. Después de este incidente, se añadió a la definición de Platón: “con uñas planas”. Asistiendo a una lección de Zenón de Elea, que negaba el movimiento, Diógenes se levantó y se puso a caminar. Si es verdad que los atenienses se burlaban de él, también es verdad que le temían y respetaban.  

Según la leyenda, que parece ser creada con Menipo de Gadara, Diógenes en un viaje a Egina, fue capturado por los piratas y vendido como esclavo. Cuando fue puesto a la venta como esclavo, le preguntaron qué era lo que sabía hacer, respondió: “Mandar. Comprueba si alguien quiere comprar un amo”. Fue comprado por un tal Xeniades de Corinto, quien le devolvió la libertad y le convirtió en tutor de sus dos hijos. Pasó el resto de su vida en Corinto, donde se dedicó enteramente a predicar las doctrinas de la virtud del autocontrol.  

Al anunciar Filipo que iba a atacar Corintio, y al estar todos dedicados a los trabajos y corriendo de un lado a otro, él empujaba haciéndola rodar la tinaja en que vivía. Como uno le preguntara: -¿Por qué lo haces, Diógenes?-, dijo: -Porque estando todos tan apurados, sería absurdo que yo no hiciera nada. Así que echo a rodar mi tinaja, no teniendo otra cosa en qué ocuparme.  

Quienes comenzaron a apodar a Diógenes como "el perro" tenían la clara intención de insultarle con un epíteto tradicionalmente despectivo. Pero el paradójico Diógenes halló muy apropiado el calificativo y se enorgulleció de él. Había hecho de la desvergüenza uno de sus distintivos y el emblema del perro le debió de parecer adecuado para defender su conducta. Los motivos por lo que se relaciona lo cínico con lo canino son: la indiferencia en la manera de vivir, la impudicia a la hora de hablar o actuar en público, las cualidades de buen guardián para preservar los principios de su filosofía y, finalmente, la facultad de saber distinguir perfectamente los amigos de los enemigos. Diógenes decía irónicamente de sí mismo que, en todo caso, era "un perro de los que reciben elogios, pero con el que ninguno de los que lo alaban quiere salir a cazar". En mitad de un banquete, algunos invitados comenzaron a arrojarle huesos como si se tratara de un perro. Diógenes se les plantó enfrente y comenzó a orinarles encima, tal como hubiera hecho un perro. También le gritaron “perro” mientras comía en el ágora y él profirió: “¡Perros vosotros, que me rondáis mientras como!” Con idéntica dignidad respondió al mismísimo Platón, que le había lanzado el mismo improperio: “Sí, ciertamente soy un perro, pues regreso una y otra vez junto a los que me vendieron”.

Podemos, sin embargo, distinguirlo de su maestro Antístenes en varios aspectos. De éste se dice que consideraba la propiedad como un impedimento para la vida; Diógenes, sin embargo, no le daba valor alguno; se dice que enseñaba que el   robo   era admisible, pues "todas las cosas son propiedad del sabio". Otras doctrinas son comunes a ambos: la idea de que la   virtud   consiste fundamentalmente en la supresión de las necesidades; la creencia de que la sociedad es el origen de muchas de éstas, que pueden evitarse mediante una vida natural y austera; el aprecio por las privaciones, al punto del dolor, como medio de rectificación moral; el desprecio de las convenciones de la vida social, y la desconfianza de las filosofías refinadas, afirmando que un rústico puede conocer todo lo cognoscible…

Se sabe también que sostenía que la muerte no era un mal, pues no tenemos conciencia de ella. Se le considera inventor de la idea del cosmopolitismo, porque afirmaba que era ciudadano del mundo y no de una ciudad en particular.

Comentarios (6)

joigar Dtor. de Análisis y Estrategia y Dtor. del comité de inversiones de Kau Markets EAFI (Nº 183 CNMV). Asesor del fondo Fonvalcem FI de Andbank.

15 Apr 10

Bueno... aunque quizás acabaríamos como Grecia!... o no!


De hecho no es el momento... de "hacer rodar
nuestra tinaja", tanto nos centramos en cómo solucionar los
problemas, o porqué otros los deben de solucionar, políticos
("bípedos implumes"), partidos ("escombros")...
siempre los demás!!... deberíamos preguntarnos ¿DÓNDE ESTÁN LOS
HOMBRES?... predicarlo: "busco un hombre,... político,
empresario, trabajador...", así que ante la crisis actual, me da
que deberíamos leer la respuesta de Diógenes, y decir: "estando
todos tan ocupados (en buscar soluciones, en absurdas negociaciones
que solo dilatan más la solución a los problemas), sería absurdo que
yo no hiciera nada. Así que echo a rodar mi tinaja, no teniendo otra
cosa en qué ocuparme"


15 Apr 10

Diógenes era inteligente y a la vista de lo escrito
muy pragmático, pues vivía en función de su deseo y no del de otros.
Bien es cierto, y al parecer, que parece buscar ser disinto; digamos
que pretende ser alguien del que se hable.


Dicho esto, y en su afán por buscar "un
hombre", parece  olvidarse  de ser "un hombre",
contentándose con (o adaptándose irónicamente) los apodos que le
profesan quienes ven en él alguien crítico con la sociedad.


Llevando esto a la situación actual, y a mi parecer,
deberemos de plantearnos (cosa extraordinariamente difícil en un mundo
global) solucionar nuestros propios problemas ("capacidad de ser
hombre independiente"), pues no parece que nadie esté dispuesto a
dar una solución global que ayude a corregir los excesos pasados. No
puedo en este punto olvidarme de que el político juega (y al parecer
lo convierte en obligación) a conservar el poder sea como fuere. Por
tanto olvidarnos de que la existencia de 4,5 millones de parados son
4,5 millones de votantes que potencialmente darón su voto al mejor
postor (veanse los 400 euros de las anteriores elecciones), NO PODEMOS
ESPERAR nada de quien su futuro se la juega en las urnas. Aquí
coincido plenamente con Diógenes, pues no es "el hombre" al
que se necesita para conseguir el interés político, sino la compra de
su voluntad en las urnas.


Por tanto, y si deseamos salir de la situación de
colapso actual, deberemos actuar en función de criterios nuevos, en
vez de 
"preocuparse únicamente por lo que convencionalmente
estaba mal"
(como se dice en el primer comentario).


Pero claro para poder tomar esta decisión
totalmente independiente a lo convencional no existe otra opción que
buscar ser  "EL HOMBRE" que propugna Diógenes, es decir,
actuar de forma total y absolutamente distinta a los
convencionalismos existentes. Y esta es cuestión difícil, pero
totalmente necesaria, cuando la globalización no ha hecho otra
cosa que imponer un imperio económico universal.


 


 


joigar Dtor. de Análisis y Estrategia y Dtor. del comité de inversiones de Kau Markets EAFI (Nº 183 CNMV). Asesor del fondo Fonvalcem FI de Andbank.

15 Apr 10

Con lo que me gusta discutir a mi (en el buen y constructivo sentido,
para llo demás ya tenemos a los políticos), en este caso no puedo...
porque estoy absolutamente de acuerdo contigo, que rabia... jeje.


Es cierto la puesta en práctica de las teorías de este hombre se
hacen profundamente complejas en el entorno actual, sobretodo porque
estamos condicionados por éste... ya no somos nadie sin él, y tenemos
que mirar hacia el entorno para saber quienes somos... QUE PENA.


Y solo hacerte una aclaración, en lo referente a ese primer párrafo,
apuntar que esa es la teoría de Platón, esa preocupación por lo que
convencionalmente está mal, fue el eje de la filosofía Griega antigua,
y la ruptura de ésta la protagoniza, desde mi punto de vista Diógenes.
Es decir, al respecto de ese comentario que haces, decirte que estoy
absolutamente de acuerdo contigo también (que aburrido, jeje)... PARA
SALIR DE ESTA CRISIS HAY QUE ROMPER CON LOS CONVENCIONALISMOS QUE
LLEVAN A LA POLÍTICA A TOMAR DECISIONES DEFENDIÉNDOSE DEL QUÉ DIRÁN,
 Y DEL PORQUÉ ES O DEJA DE SER LA COSA POLÍTICAMENTE CORRECTA O NO.


...un placer, hablar contigo Diamka


joigar Dtor. de Análisis y Estrategia y Dtor. del comité de inversiones de Kau Markets EAFI (Nº 183 CNMV). Asesor del fondo Fonvalcem FI de Andbank.

15 Apr 10

Ruedo mi tinaja... 


Ruedo mi tinaja...


Ruedo mi tinaja...


15 Apr 10

Hola Joigar,


Yo, al igual que tú, soy (era) muy polémico, pero el tiempo me ha
llevado a ser práctico. Digo yo que será pq tengo un negocio, y en los
tiempos que corren o lo eres (somos) o te come la situación. De tal
forma que la polémica la dejo aparcada por unos años.


Actualmente me limito a compartir más que a discutir, y cuando veo
que alguien ha escrito algo interesante entro a dar mi opinión al
respecto. De tal guisa que lo expuesto por tí me ha parecido de sumo
interés en los tiempos que corren y que con pequeños matices (a
Diógenes que no a tí) comparto lo escrito en tu primer elocución.


Así que solo decirte que yo como tú RUEDO MI TINAJA; sin olvidar que
es un placer leer este tipo de planteamientos.


un saludo


16 Apr 10
filosófico joigar, me ha gustado, y coincido "si cada uno rueda su
tinaja" igual empiezan a moverse las cosas en positivo y a crearse
sinergias. Saludos.