El precio del barril de Brent ha caído más de un 16% en apenas un mes. Desde que el pasado 25 de mayo los países de la OPEP firmaron el decepcionante acuerdo para prorrogar los recortes en la producción hasta marzo de 2018, el petróleo ha bajado de los 54$ por barril hasta los actuales 45$. 


La acordada reducción en el bombeo de crudo (-1,8 millones de barriles/día) es considerada insuficiente por los inversores para acabar con el exceso de reservas acumuladas en la OCDE (más de 3.000 millones de barriles). El elevado compromiso de la OPEP con el recorte pactado, está siendo atenuado por el fuerte crecimiento del resto de productores: Brasil, Canadá, Libia, Nigeria y especialmente EE.UU. con extracciones muy superiores a lo estimado gracias a la elevada contribución del shale oil. 


Por otra parte una demanda más moderada, si bien no está exenta de efectos estacionales, contribuye a este desequilibrio. El reciente rebote mostrado por India compensa sólo parcialmente la debilidad de países europeos de la OCDE. Este brusco descenso en el precio del petróleo es un foco de inestabilidad para las bolsas en las últimas semanas. Las expectativas de inflación se revisan a la baja en esta nueva coyuntura y afectan a las valoraciones de las acciones cotizadas. No sólo las petroleras se han visto perjudicadas (-8% en un mes), la bolsa europea en su conjunto ha retrocedido cerca de un 1,40%.



Anabel Laín Aliaga


Gestor de fondos de inversión


Ibercaja Gestión