Comentario económico semanal

 

El partido demócrata de EEUU sigue adelante para aprobar su “Plan de infraestructura social”. El 10 de agosto se aprobó en el Senado el Plan de Infraestructuras por un importe 1,2 billones de dólares que se destinarán a mejorar “infraestructuras clásicas”, es decir, carreteras, redes de suministro, tendido eléctrico, etc. Sin embargo, la amplia mayoría del partido demócrata considera este plan insuficiente, por lo que ha llegado al acuerdo de sacar adelante a finales de septiembre un “plan de infraestructura social” con un presupuesto de 3,5 billones de dólares destinado a educación, sanidad, cambio climático y cuidado de menores, durante los próximos 10 años. La aprobación de este plan no será sencilla, ya que la totalidad del partido republicano se ha mostrado en contra y los miembros más moderados del partido demócrata se muestran algo escépticos ante el incremento exponencial del gasto público que se ha producido desde el comienzo de la pandemia.

 

Goldman Sachs reduce sus perspectivas de crecimiento para EEUU. Los economistas del banco de inversión estadounidense han reducido las perspectivas de crecimiento de la primera potencia económica del mundo de un 6,4% a un 6% para el año 2021, aunque han incrementado ligeramente las de 2022 del 4,4% al 4,5%.  Entre los principales motivos destaca el impacto de la variante delta y un incremento de la inflación debido a las restricciones en las cadenas de suministro, que tendrán un impacto superior al previsto inicialmente.  

 

Los principales fabricantes de coches anuncian reducciones adicionales en la producción. Al hilo de lo que comentábamos anteriormente de los problemas en las cadenas de suministro, especialmente de semiconductores, varios fabricantes de coches han anunciado reducciones adicionales a las ya planeadas en su producción. Por ejemplo, Toyota ha anunciado que reducirá un 40% adicional su producción global para el mes de septiembre; Ford ha anunciado que cerrará temporalmente una planta de EEUU por problemas en la cadena de suministro; y VW ha comunicado que tendrá que reducir su producción durante los próximos meses debido a la falta de semiconductores, pero sin cuantificar. Si continúan reduciéndose la producción de los principales productores, es posible que veamos revisiones a la baja en las estimaciones de crecimiento global durante los próximos meses.

 

Comportamiento de los activos financieros

 

La renta variable continua su senda positiva durante el mes de agosto. A pesar de unos volúmenes anormalmente bajos a pesar de estar en temporada de verano, la renta variable sigue su tendencia positiva. El S&P500 ha vuelto a marcar esta semana un nuevo máximo histórico, mientras el Stoxx 600 está apenas un 1% por debajo. La incertidumbre generada por la variante Delta a nivel mundial, las dudas sobre el crecimiento futuro en China y unos PMIs publicados en Europa por debajo de lo previsto no consiguen ahuyentar a los inversores, y sigue calando la narrativa de “no existe otra alternativa” a las bolsas por la baja rentabilidad que ofrecen otras inversiones tradicionales, como el mercado de bonos.

 

La TIR de la deuda pública repunta ligeramente en las últimas jornadas. Todas las expectativas están puestas en el simposio de Jackson Hole organizado por la Reserva Federal que se celebra esta semana, a la espera de que Powell de más información sobre cuando comenzará a retirar los estímulos monetarios, aunque la mayoría de los analistas no espera grandes anuncios. En este sentido la TIR del bono español a 10 años se sitúa en el entorno de 30 puntos básicos frente a los 22 de la semana anterior, mientras que para la misma referencia del bono italiano se sitúa en un 0,67% frente al 0,55% de la semana pasada.

 

En deuda corporativa, el spread del índice Itraxx en divisa euro para el plazo de cinco años en deuda de grado de inversión se sitúa en torno a los 45,8 puntos mientras que el spread de la deuda high yield o de peor calidad crediticia se sitúa de forma holgada por debajo de los 232 puntos.