Comentario económico semanal

 

Ligero descenso en el IPC de la zona euro de junio. El dato preliminar de IPC de la zona euro correspondiente al mes de junio se situó en el 1,9% interanual, lo que supone un ligero descenso desde el 2,0% de mayo, en línea con las estimaciones del consenso (1,9% est). El IPC subyacente también disminuyó, situándose en el 0,9% desde el 1,0%, tal y como esperaba el mercado (0,9%). La diferencia entre ambas refleja el impacto que sigue teniendo el componente de energía, que sube un 12,4% interanualmente, presionando al alza el índice agregado. Es importante recordar que el componente de la energía se ve muy afectado por el efecto base derivado de la fuerte caída del precio del crudo durante la pandemia. Por su parte, el componente de alimentos, tabaco y alcohol se estabiliza, con un alza del 0,6%.  Por tanto, una vez el efecto base de la energía se vea corregido, es de esperar que se produzca una relajación de los riesgos inflacionistas. Aunque esperamos seguir teniendo lecturas de IPC más elevadas de lo que estamos acostumbrados durante los últimos años. Estas se verán soportadas por el impacto de la reapertura del sector servicios durante los próximos meses, que se espera que tenga un buen comportamiento debido a las elevadas tasas de ahorro que ha habido durante los últimos meses, las cuales pronostican un incremento en el gasto de los consumidores y mayor capacidad de fijación de precios de algunas compañías.

 

Alemania pospone su objetivo de neutralidad climática hasta 2045. El Parlamento alemán ha tramitado una enmienda a la “Ley de acción climática” en la que pospone su objetivo desde 2040 a 2045 de alcanzar la neutralidad climática, entendida como emisiones de efecto invernadero netas igual a cero. Sin embargo, se fija un objetivo más estricto para reducir las emisiones en 2030, pasando de un objetivo del 55% al 65% (tomando como referencia las emisiones de 1990). Esta enmienda se ha producido como consecuencia de un veredicto del Tribunal Supremo alemán que afirmaba que las normas relacionadas con la reducción de emisiones no eran claras. Esperamos que durante los próximos meses y años sigan surgiendo regulaciones que faciliten la transición hacia una economía más responsable con el medio ambiente. Una de las más esperadas es la “taxonomía” de la UE, que ayudará a catalogar las actividades económicas en función de su sostenibilidad. El objetivo de esto es ayudar a canalizar fondos del sector privado hacia actividades cada vez más respetuosas con el medio ambiente. En Ibercaja Gestión somos conscientes de la importancia de fomentar una economía más limpia y responsable, por eso hemos tomado la iniciativa de incorporar los principios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) de manera proactiva en varios de nuestros fondos como, por ejemplo: en el Ibercaja Sostenible y Solidario, en el Ibercaja New Energy, en el Ibercaja Megatrends o en el Renta Fija Sostenible.

 

Comportamiento de los activos financieros

 

La renta variable cierra junio con un muy buen primer semestre del año.  El Euro Stoxx 50 acumula una rentabilidad 14,4% durante los primeros seis meses del año. El mes de junio comenzó con la misma tendencia positiva, el repunte en las expectativas de inflación y las noticias sobre el incremento de contagios de la variante delta en varios países, que podría implicar un retraso en la reapertura de las economías ha hecho que Euro Stoxx vaya corrigiendo durante el mes hasta cerrar con una rentabilidad del 0,61% en junio. En EEUU, el S&P500, ha tenido un comportamiento inverso, comenzó el mes titubeante pero conforme pasaban los días y parece que cada vez está más cerca un acuerdo entre republicanos y demócratas sobre el Plan de Infraestructuras, cogió fuerza para cerrar el mes con una rentabilidad cercana al 2%, lo que le permite acumular una rentabilidad acumulada desde comienzo del año del 14,37%. Los mercados emergentes tomando como referencia los futuros del MSCI EM en divisa dólar, se han quedado atrás durante la primera mitad del año, apenas suben un 0,22% durante el mes de junio y acumulan una rentabilidad del 5,88% desde comienzo de año. Ello se explica en parte por el impacto que están teniendo los rebrotes en muchos de los países emergentes y el menor ritmo de vacunación.

 

La deuda pública ha ido fluctuando al compás de los datos de inflación y los comunicados de los bancos centrales. La TIR del bono español a 10 años cierra el mes de junio en se situó en 0,414%, por debajo de los niveles de inicio del mes (0,47). El tramo a 5 años, también ha acabado con niveles por debajo, situándose en -0,24% frente a los -0,22% de comienzos del mes. Para las mismas referencias, la TIR del bono italiano se sitúa en 0,82% y 0,099%, respectivamente, frente a 0,92% y 0,16 de comienzo del mes.

 

La deuda corporativa ha ido reduciendo los spreds desde comienzo del mes, el spread del índice Itraxx en divisa euro para el plazo de cinco años en deuda de grado de inversión se ha situado en 46,37 puntos frente a los 49,22 puntos del cierre de mayo. El spread de la deuda high yield o de peor calidad crediticia la referencia se ha reducido hasta los 229,24 desde los 244,43 del mes anterior.