En el mes de diciembre del año pasado se produjo un record histórico de salidas de dinero de fondos de inversión activos, cerrando un año donde 90% de los activos de riesgo dieron retornos negativos. Si consideramos que el mercado cae a golpe de titular económico sin atender los fundamentales, debemos aprovechar ese momento de “rebajas” en los mercados para invertir. Si en diciembre, presas del pánico, nos hubiésemos salido del mercado, habríamos perdido el fuerte rebote de los mercados en estos primeros compases del año. Es muy importante, como inversores, conocer cómo está programado nuestro cerebro para no caer en perversas tentaciones de compra o venta a destiempo. Nuestro cerebro se divide en dos partes, la racional y la subracional. La racional es nuestra mente numérica, con la que pensamos fríamente y analizamos las distintas opciones, con sus probabilidades y consecuencias. Es la que nos han enseñado a entrenar en el colegio o la universidad. Por otro lado la subracional, con la amígdala a la cabeza, es la que desde nuestros ancestros nos ha protegido de los peligros del entorno, es la que nos hace actuar de forma instintiva para protegernos de eventuales peligros. Y en cuestiones de dinero e inversiones, generalmente siempre actúa nuestra parte subracional. Conocer este aspecto, natural como la vida misma, nos hará evitar comprar cuando el mercado está muy alto y todo el mundo compra, o vender en momentos de pánico, que es donde realmente tenemos que comprar para obtener elevados retornos a largo plazo.

 

 

 

Pedro Lacambra Prieto

Gestor de Fondos de Inversión

Ibercaja Gestión