El primer semestre del año ya es historia en bolsa y hay tres sectores en Europa que han cerrado con caídas del doble digito: autos, telecoms y bancos. Normalmente, para obtener retornos diferenciales, hay que invertir en empresas que a traviesan por dificultades temporales; discernir si es temporal o no lo que les afecta es clave para no caer en trampas de valor. Empecemos por el principio.

Las principales compañías del sector del automóvil (fabricantes y componentes) sufren caídas del 10-15% y cotizan a múltiplos hasta tres veces inferiores al mercado. Las tensiones comerciales con EEUU, la disrupción de nuevas tecnologías y la ralentización de la demanda están pesando sobre algunas empresas que han presentado varios profit warning.

Por otro lado, las compañías de telecomunicaciones, con caídas este año del 20% y en mínimos históricos en relativo al índice europeo, sufren la presión competitiva de nuevos operadores que entran a precios agresivos, la losa de la deuda tras invertir anualmente el 15% de sus ventas y un regulador que parece que ha olvidado los intereses del accionista que es quien pone el dinero y solo le preocupa el consumidor. Por último, los bancos han sufrido una corrección del 20% en seis meses tras subir un 80% de media desde 2016. Probablemente sea el BCE quien tenga la respuesta sobre el sentido del próximo movimiento. Tres ideas de inversión con un atractivo binomio rentabilidad riesgo.

Javier Rillo Sebastián

Gestor de inversiones

Ibercaja Gestión