Nuestra gestora Cristina Martínez analiza para Cinco Días cómo va a influir en el mercado el fin de las compras de deuda del BCE.

 

1. -¿Está el mercado preparado para encajar el fin de las compras de deuda del BCE, teniendo en cuenta las dificultades actuales (guerra comercial, riesgo político, Brexit, Italia, Francia…)?

El BCE ha confirmado oficialmente en su Comité de  política monetaria del 13 de diciembre que a final de 2018 terminará su programa de compra de activos.  Esta decisión estaba ampliamente descontada por el mercado y no ha supuesto ninguna sorpresa.  Los inversores  llevan tiempo tomando sus decisiones de inversión teniendo en cuenta que en 2019 estará vigente un nuevo paradigma y que la máxima autoridad monetaria en Europa no va a realizar nuevas compras de activos.  Sin embargo, sí anticipamos algunos efectos para los próximos meses.

El BCE no va a desaparecer por completo del mercado de deuda pública ya que va a seguir reinvirtiendo los bonos de su cartera que venzan  pero su presencia sí va a reducirse de forma notable. Las compras brutas de deuda caerán hasta unos 50 billones  de euros en el primer trimestre de 2019 desde un máximo de 250 billones en el 1T2017 y 150 billones en el 1T2018.  La primera consecuencia podría ser un aumento de la pendiente de las curvas de gobiernos de la zona euro. En un escenario de crecimiento moderado en la Eurozona y una inflación subyacente que se mantendrá por debajo del objetivo del BCE (la previsión es del 1,6% en 2019) los tipos de interés de corto plazo van a permanecer anclados mientras que la menor demanda de bonos puede elevar la rentabilidad de la zona larga de la curva.

 

2. -¿Puede elevarse mucho más la volatilidad el próximo año en ausencia de las compras del BCE?

Desde mi punto de vista, la volatilidad en los mercados financieros no va a verse sólo condicionada por el final del programa de Quantitative Easing en Europa. Es incluso más relevante monitorizar cómo evoluciona la liquidez a nivel global. Si no se reduce en gran medida, podemos seguir viendo flujos de compra en activos europeos por parte de inversores internacionales.  Y por supuesto,  los riesgos latentes van a desempeñar un papel fundamental. La guerra comercial está hoy muy focalizada en China pero puede tener ramificaciones hacia otros países como Japón o la Unión Europea. Y en cuanto a la confrontación entre Italia y la Comisión Europea por el presupuesto, debería finalizar próximamente pero los problemas estructurales de crecimiento y competitividad de la economía italiana pueden seguir siendo un lastre para la recuperación de los activos italianos.

 

3. -¿Cómo puede influir la retirada de estímulos del BCE en la capacidad de financiación de las empresas? ¿Y en sus cotizaciones? ¿Prevé un impacto negativo en las compañías más endeudadas o los sectores más endeudados?

La política monetaria menos expansiva en Europa puede producir un repunte en los tipos de interés que implicaría unos mayores costes de financiación para las empresas europeas. No obstante, en la medida en que esperamos que la subida de tipos sea gradual, no debería afectar de forma substancial a la capacidad de financiación de las empresas europeas. A favor de ellas juega el hecho de que la gran mayoría de compañías ha aprovechado las favorables condiciones de mercado para recomprar bonos a corto plazo y emitir bonos a largo plazo con bajas rentabilidades,  consiguiendo un perfil de deuda más eficiente. En la medida en que no va a haber tensiones por el lado de la financiación, la cotización de las compañías va a verse más afectada por la evolución del escenario macroeconómico y su capacidad para generar beneficios.

-Un sector que sí puede verse más afectado por las condiciones de financiación en mercado es el sector bancario. En 2019 tiene un volumen de vencimientos superior al de 2018 y elevado (188.000 millones de euros). En la medida que tiene que refinanciar los vencimientos y cumplir los requisitos regulatorios es muy importante que pueda emitir a unos tipos razonables. No descartamos que en el primer trimestre de 2019, el BCE anuncie una inyección de liquidez a la banca europea para ayudarles a gestionar el vencimiento de las subastas de financiación a largo plazo (TLTRO´s) y evitar que la disminución de la liquidez en el Eurosistema se produzca de forma abrupta.

 

4. -¿En qué momento pueden empezar los bancos a beneficiarse en su negocio y cotización de la retirada de estímulos del BCE?

Los bancos pueden empezar a beneficiarse en su negocio en el momento en que se produzcan subidas de interés en la parte corta de la curva de tipos y las puedan trasladar a los préstamos hipotecarios y al consumo. Sin embargo su cotización va a depender de muchos otros factores.  Las acciones de los bancos europeos en este momento están muy penalizadas por la incertidumbre política en Italia y no recogen los datos positivos que se observan en la evolución de la concesión de préstamos. Si desaparece la incertidumbre política en Italia, su cotización mejorará. También es crucial que haya alguna nueva subasta de financiación a largo plazo que disminuya las necesidades de emisión de las entidades financieras y les permita tener liquidez extra para llevar a cabo estrategias de carry trade (invirtiendo en activos de más largo plazo que les proporcionen una rentabilidad adicional).

 

Cristina Martínez Juste

Gestora de fondos de renta fija

Ibercaja Gestión