Los activos en países emergentes han sufrido un revés importante en el último mes. El aumento de los tipos de interés en EE.UU, un dólar más fuerte y las preocupaciones sobre las cargas de deuda externa de Argentina y Turquía han provocado una reversión después de meses de sólidas entradas en estos activos. En este contexto, las divisas emergentes han experimentado una fuerte depreciación superior al 4% en lo que va de año, destacando el 15% de la lira turca y más del 20% del peso argentino frente al dólar. Esta evolución de sus monedas es especialmente relevante en un contexto en que su deuda externa se ha incrementado en los últimos años, incentivada por unos bajos tipos de interés y un estrechamiento de los diferenciales. Ante esta evolución, estos países son más vulnerables ante la depreciación de sus divisas, pues su deuda se encarece. Esta debilidad se ha hecho patente en países como Turquía, donde su deuda externa se ha incrementado ocho puntos porcentuales de PIB y además el margen de reservas que posee el país es muy limitado: la deuda externa a corto es un 90% de las reservas. Similar característica sucedió en Argentina, donde el banco central contaba con reservas limitadas y finalmente tuvo que pedir ayuda al FMI.

Una buena selección de países a la hora de invertir en emergentes es clave. Concentrándonos en aquellos países cuya deuda externa sobre reservas es más reducida, pues serán los que sufran en menor medida ante un shock externo. Entre ellos, destacan Rusia e India.

 

Ibercaja Emergentes, FI

Ibercaja Emergings bonds, FI

 

                                                                 

Beatriz Catalán Corredor

Gestora de Fondos de Inversión

Ibercaja Gestión