Entramos en 2019 con los riesgos mejor plasmados en los precios y con valoraciones menos exigentes. Las tensiones comerciales han provocado un deterioro de las expectativas de crecimiento global y un descenso en los precios de los activos con riesgo desde mediados de otoño. En este contexto los inversores aún se sienten atraídos por valores refugios como el oro o los bonos del gobierno de EEUU.

La razón es que la incertidumbre continúa siendo elevada en varios frentes. En este primer trimestre hay tres fechas clave que marcarán el rumbo de los mercados financieros: 30 enero, 1 marzo y 29 de marzo. En primer lugar, el impacto del endurecimiento de las condiciones financieras y la evolución de los datos macroeconómicos en EEUU hacen cada vez más probable que el proceso de subida de tipos de interés se ponga en pausa en la próxima reunión de la FED a finales de enero.

Apenas un mes después estaremos ante el posible final de la tregua en la guerra comercial de 90 días pactada entre los gobiernos de Donald Trump y Xi Jinping. Si bien dicha suspensión podría ampliarse, las tensiones estructurales en relación a la competencia por el liderazgo industrial y tecnológico persistirán. Por último estamos pendientes de que Reino Unido alcance un acuerdo con la UE para evitar una salida caótica. La fecha límite es el 29 de marzo, aunque se podría acordar un retraso de unas semanas. 

Anabel Laín Aliaga, jefe de Inversiones, Ibercaja Vida