Imantia Capital
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¿Cómo enseñar a ahorrar a los niños?

¿Cómo enseñar a ahorrar a los niños?

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Enseñar a los niños cómo aprender a ahorrar es fundamental para que desarrollen buenos hábitos con el dinero desde pequeños.

Los hábitos más importantes de nuestras vidas se adquieren siendo todavía niños, habilidades para ahorrar incluidas. Enseñar a tus hijos lo que vale el dinero, qué supone ahorrar o cómo gestionar la paga les ayudará a ser responsables con sus finanzas y, así, evitarcometer errores financieros graves que deriven en ahogos económicos durante su etapa adulta. Esto es lo que debes hacer y lo que no a la hora de enseñar a ahorrar a los niños:

Pero, ¿cuándo es el mejor momento para empezar a hablar a los niños de dinero? A partir de los tres o cuatro años ya puedes empezar a introducir pequeños conceptos en su rutina. Eso sí, ten en cuenta que los pequeños aprenden a través del juego, así que no intentes darles clases magistrales sobre ahorro o inversión. Cuanta menos teoría haya y más práctica, mejor: 


1.- Explícale la utilidad del dinero

Para comprar una pelota, ir al cine, comer chucherías, pagar la suscripción de la serie que ve todos los días... Elige uno o dos ejemplos de lo que más le guste y que sin dinero no podría disfrutar. Así tomará conciencia del precio de las cosas y el valor del dinero.

2.- Explícale cómo se obtiene el dinero

Los niños tienden a pensar que el dinero es ilimitado, que cuando se acaba, basta con ir al cajero para tener más. Pero en realidad no es así. El dinero no estaría en el banco si no hubiera un trabajo o un esfuerzo previo. No se trata de exagerar, pero sí de que sean conscientes de lo que cuesta ganarlo y lo rápido que se gasta si no planificamos bien.

3.- Asígnale una paga

De esta forma le será más fácil asumir los dos conceptos anteriores y podrá empezar a jugar con sus propias finanzas. Cuando son pequeños, jugarán a contar las monedas, a amontonarlas por tamaño… Recuerda que en estas etapas el juego simbólico es esencial para su comprensión del mundo. Aprovecha para enseñarle las diferencias entre ellas. Ponle ejemplos de qué podría comprar con cada una y, por ejemplo, acompáñale a una tienda a que haga su primer pago. Así irá asumiendo el concepto del valor.

«Ayuda a que tus hijos creen una buena relación con el dinero estableciendo prioridades en sus pequeños gastos»

Cuando sea más mayor, haz que esa misma paga sea fruto del esfuerzo, algo que, si no cumple con sus tareas (recoger los juguetes, hacer la cama, terminar los deberes) no recibirá. ¿Mensual o semanal? En niños pequeños, es mejor semanal. Poner retos cercanos en el tiempo les permitirá asimilarlo de forma más sencilla.

4.- La importancia del ahorro en sus vidas

Una vez que entienden para qué sirve el dinero, es momento de ponerse metas. Aprovecha cuando tu hijo te pregunte :“¿Me compras eso?” para enseñarle una valiosa lección. Ofrécele apuntar ese deseo en una lista. Dibujadlo, poned el precio o el número de semanas necesarias para alcanzarlo (en relación a la paga). Así, tendrá un objetivo específico y alcanzable a corto plazo. Cuando lo logre, lo valorará aún más. Este mismo método le ayudará a discriminar entre lo que realmente merece la pena y los caprichos del momento.  

Si se acumulan muchas cosas en la lista, ayúdale a darles prioridad. Pide al pequeño marcar con un color qué cosa quiere con más prioridad y cuál en un futuro. Esto desarrolla la habilidad de planificar.

5.- Compra una hucha

Tan sencillo, tradicional y tangible como eso. Sobre todo si se trata de niños pequeños. Una hucha permite poner en práctica todo lo anterior. Les permite ver cuánto crece su ahorro y cómo de cerca están de su objetivo tantas veces como quiera. Incluso, puede decorar la hucha (ya sea un tarro de cristal o el típico cerdito) con un dibujo o foto de lo que quiere y así tener siempre presente ese objetivo.

 6.- Haz que apunte sus gastos mensuales

Un paso adicional cuando son más mayores es ayudarles a hacer una recopilación de los gastos del mes. Esto les ayudará a ver en qué gastan el dinero, si son capaces de ahorrar...

Lo que no debes hacer

Todo lo anterior no tendrá sentido si tu hijo te ve a ti hacer otra cosa. Por mucho que intentes inculcarle el esfuerzo de ahorro, si todos los días te ve sacar la tarjeta para comprar caprichos será eso lo que aprenda. Su mejor aprendizaje está en tu ejemplo.

Del mismo modo, no le des dinero extra cada vez que apruebe un examen o cumpla con sus obligaciones. Esto no haría sino convertir sus estudios en un medio para adquirir dinero y no conocimiento. Además, podría llevarle a asumir que sus obligaciones son algo optativo. 

No digo que cuando haya una gran noticia no la premies, como terminar el curso con muy buenas notas o una victoria importante en el deporte que practique. Los grandes eventos pueden (y deben) ser muy celebrados y, si así lo consideras, premiados. Pero el dinero nunca debe restar importancia a su satisfacción personal por el objetivo conseguido, sino una consecuencia más del esfuerzo.

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