Un artículo de Enrique Lluva

 

Aprovecho estas líneas para contestar a un par de amigos que me preguntaban si después de las últimas decisiones del BCE, las hipotecas de sus hijos referenciadas al precio del Euribor iban a subir. Según muestra el gráfico, durante el mes de septiembre ha subido 10 p.b desde las decisiones adoptadas por Draghi.

En primer lugar, una constatación para mis lectores peor pensados: Sí, soy tan mayor que las hipotecas las tienen ya los hijos de mis amigos. En segundo lugar, a ustedes y a ellos, que pueden estar lamentablemente tranquilos. Los tipos de interés van a permanecer bajos, incluso negativos en Europa durante muchísimo tiempo. Con gran probabilidad, no veremos tipos del Euribor a 12 meses en positivo hasta la mitad de la década que viene.

 

                                                                     Curva Euribor año en 2019. Fuente: Bloomberg

 

¿Qué ha ocurrido, por tanto, para que hayamos visto un repunte del Euribor de la magnitud que muestra la gráfica, coincidiendo, además, con la última reunión del BCE?

Una cuestión que podríamos calificar de técnica, aunque real como la vida misma. Como saben, el BCE andaba preocupado con los efectos negativos que podría tener sobre la rentabilidad de la banca europea el seguir bajando los tipos de interés, o mejor dicho, la facilidad marginal de depósito, que es con lo que la autoridad monetaria penaliza a la entidades por los excesos de liquidez que éstas dejan en el Banco Central. Este coste, desde el pasado jueves, está en el -0,50% y la medida tiene como objetivo estimular al sistema financiero a prestar a la economía real.  Pues bien, para “suavizar” ese impacto tan pernicioso, una de las medidas anunciadas es la de remunerar aproximadamente la mitad de ese dinero al cero de tal suerte que la penalización por los excesos de liquidez no está ya en el -0,50% sino, dependiendo del banco, en el entorno del -0,25%. Esto tuvo reflejo en el Euribor y en los activos de corto plazo.

Vean cómo ha afectado a los bonos a corto plazo en la zona euro:

                                                                                    Fuente: Bloomberg

Como ven el repunte ha sido también significativo. La lógica de los números es simple. Si hasta ahora el dinero ocioso costaba -0,50% y ahora cuesta -0,25%, ¿tiene sentido mantener comprado en cartera bonos a rentabilidades muy inferiores a estos? Parece que no, al menos en las carteras de los bancos.

Así que, a los hijos de mis amigos, tranquilidad. Van a seguir disfrutando por mucho tiempo de unas condiciones de financiación de sus hipotecas super laxas. Otra cosa es cómo les explico a mis amigos que van a recibir unas remuneraciones por sus ahorros igual de malas…o peores.