El mundo de la inversión presenta un legado de apasionantes inversores en los que fijarse. He aquí 6 auténticos genios:

Benjamin Graham: Este influyente economista es “padre” del value investing, además de mentor de Warren Buffet. Graham invertía tras analizar cuidadosamente los estados financieros de las empresas y dando importancia a que el precio de las acciones estuviera por debajo de su valor intrínseco.

Philip Arthur Fisher: Se caracterizaba por invertir a muy largo plazo, por la búsqueda de la calidad y el precio en las empresas. No le importaba la opinión de una “multitud” si él estaba convencido de su inversión pese a malos momentos que pudiese vivir el mercado. Solía concentrar su inversión en unas pocas compañías. La mejor inversión: Motorola, 1955.

Warren Buffet: No es sólo el tercer hombre más rico del mundo según Forbes, sino el inversor más famoso en la actualidad. Se ha autodefinido como 85% Graham y 15% Fischer. Su historia de éxito y superación es digna de admirar. Con sólo 11 años compró 3 acciones de Cities Services Preferred a 38 dólares, cantidad que fue multiplicando con el paso del tiempo hasta lograr la ingente fortuna con la que hoy cuenta. Buffet se caracteriza por un estilo de inversión que genere valor en el largo plazo. Su máxima de invertir en empresas de consumo, medios de comunicación y seguros le funcionó de la misma forma que lo hizo el mundo de las puntocom, pese a las críticas por arriesgar en este campo. Además, insiste en invertir diversificando entre pocas empresas a la vez y de las que se tuviese mucho conocimiento e información. Su principal consejo es que el inversor piense como futuro propietario de ese negocio. La mejor inversión: Coca-Cola.

John Marks Templeton: Este multimillonario estadounidense se inició en el mundo de las finanzas bajo el lema “comprar barato y vender caro”, lo que le dio una gran cantidad de beneficios. Poco antes del estallido de la 2ª Guerra Mundial, recibió un préstamo de 10.000$ que más tarde convertiría en 40.000$. Precursor de los fondos de inversión globales, creó el fondo “Templeton Growth Fund” cuyas premisas fueron la globalización y diversificación. Templeton aconseja el uso de la lógica y el análisis antes de invertir, para así poder obtener rendimientos reales. La revista Money en 1999 lo denominó como el posible “mejor seleccionador de acciones globales del siglo XXI”. La mejor inversión: Japón en 1960.

Peter Lynch: Empresario e inversor estadounidense, Lynch es considerado como uno de los mejores gestores de fondos. Asume este papel por batir durante 13 años todos los índices y, por lograr un 30% de rentabilidad con el fondo que dirigía: Fidelity Magellan. Su consejo a los inversores es que sean totalmente independientes y abiertos a nuevas ideas de inversión, teniendo siempre en vista la experiencia y percepción. Además, recomienda analizar cuidadosamente cada acción en la que se quiere invertir, hacer una clasificación de sus ideas, resumir la historia de la misma y verificar los números de la empresa. Su estilo de inversión se basa en el crecimiento y la recuperación. La mejor inversión: King World Productions.

George Soros: Su especialidad son los bonos y las divisas, y es considerado como el mejor especulador de todos los tiempos en “corto”. Tiene la capacidad de transformar tendencias económicas generales de los países en obras de alto nivel de endeudamiento. Su fondo Quantum ha logrado alguno de los beneficios más grandes de todos los tiempos. La mejor inversión: Un short (operar a la baja) de la libra esterlina, 1992.