Imantia Capital

Manual de navegación para un mar demasiado en calma….


Escrito 2 Sep 14

No lo puedo evitar. Después de unas semanas de sol y mar, cualquier comentario que haga sobre el mercado o sobre la gestión de fondos de inversión viene condicionado por unos soleados días de vacaciones.

Gestionar una cartera no es muy diferente de manejar un velero. Al menos en sus parámetros básicos. Obviamente, el primero de ellos es marcar un rumbo. Ya decía Seneca que “cualquier viento es malo para el que no sabe adónde va”.  Fijando un objetivo de inversión (rentabilidad, preservación de capital…) y un plazo de consecución, podremos tomar las decisiones adecuadas. La gama es amplia en el binomio rentabilidad-riesgo, desde el fondo garantizado hasta cualquier fondo de renta variable.

El segundo factor a tener en cuenta es el viento. En los mercados conocer por dónde viene el viento en cada momento equivale a analizar los “drivers" o factores relevantes que más están pesando en la evolución de los activos financieros. Aquí, sin duda, comienza la dificultad de la tarea.Y es que a veces son los fundamentales los que mueven al mercado, mientras en otras ocasiones son los factores técnicos, como los flujos de entrada/salida de dinero o temas geopolíticos. El conocimiento técnico y la experiencia son las claves del éxito en esta parte. Como podemos comprobar, la intervención del BCE fue clave en la evolución de la prima de riesgo del bono español frente al alemán y lo sigue siendo. Pero, ¿hasta cuando?

Y después viene lo que determina los resultados. El grado de exposición o cómo y cuándo desplegar las velas, con mayor o menor posicionamiento en activos de riesgo. La gestión debe ser flexible , combinando la visión estratégica del mercado con decisiones tácticas y sin caer en los extremos. Una gestión con sesgo demasiado “fundamentalista” tiene el riesgo de creer que nada ha cambiado a pesar de que las noticias a corto plazo nos hablen de cambios significativos (“el viento no sopla a nuestro favor , pero es cuestión de tiempo, ya soplará”)  mientras que una gestión de corto plazo y exclusivamente táctica puede llevar a perder de vista los fundamentales (estando demasiado pendientes de mover las velas y perdiendo el rumbo).

Echar la vista atrás 10 años nos confirma que no hay activos financieros mejores que otros, del mismo modo que no hay perfiles mejores que otros. Hay diferentes perfiles de inversor con diferentes objetivos, diferentes momentos de mercado para entrar o salir y un amplio abanico de profesionales y fondos decidiendo cómo posicionarse en cada coyuntura de mercado. La evolución de dos activos tan diferentes en parámetros de rentabilidad/riesgo como la bolsa española o la deuda pública española da buena muestra de ello. 

Tras los comentarios del Sr Draghi en el mes de agosto y a la espera de lo que ocurra en la proxima reunion del jueves 4, creemos que el entorno de mercado seguirá siendo de calma… hasta las próximas tormentas.  

Comentarios (2)

Kaloxa CMO en Finect. Periodista financiero. Me encantan las finanzas del comportamiento

2 Sep 14

Qué caminos tan distintos para llegar a destinos tan parecidos :)

3 Sep 14

Exacto, con una volatilidad de la deuda publica menor al equity como cabria esperar , el rally de los bonos al calor del BCE y de las menores expectativas de inflacion y crecimiento no deja de sorprender...