Es probable que si eres millennial tus preocupaciones estén muy lejos de ahorrar para la jubilación. Es normal, premia más pagar la hipoteca de tu nueva casa, el coche que te acabas de comprar o el viaje por la costa oeste de EE.UU. Pero, sobre todo, no quieres sentirte mayor pensando en el momento de la retirada. Mi consejo es que antes de parar de leer este artículo, te subas a una máquina del tiempo y te sitúes 30 o 40 años más tarde. Yo lo veo claro, quiero tener un nivel de vida bueno en mis años dorados.

Actualmente, pensar en el futuro se ha vuelto esencial. Que no te extrañe que más de uno consiga vivir hasta los 100 y si no has ahorrado un euro, vas a tener más de un quebradero de cabeza.

El Instituto Nacional de Estadística indica en su informe “España en cifras” que la esperanza de vida ha crecido y se sitúa por encima de los 83 años. Mientras que las mujeres vivirán una media de 85,8 años, los hombres lo harán 80,3 años. De ahí que España sea el segundo país más longevo del mundo (por debajo de Japón). Supongo que eres consciente que la edad fijada en España para jubilarte está en los 67, y no sé tú, pero yo veo difícil vivir más de 20 años sin ahorros previos.

Y es que en 2018 el gasto medio de cada jubilado se situó en 13.482 euros y aunque las pensiones ayuden, no lo son todo. Hoy la pensión media en España se sitúa entre los 1.000 y los 2.500 euros mensuales. Pero de aquí a cómo sean esos cálculos en el futuro, hay un mundo. Cada vez resulta más necesario buscar alternativas que favorezcan nuestro nivel de vida en esos momentos.

 

Por eso, los expertos insisten en la importancia de planificarse financieramente desde joven y marcarse unos objetivos. Aunque no lo creas, algunos de los millennials encuestados para el estudio global de la inversión de Schroders prevén destinar el 23% de sus ahorros de cara a la jubilación. Hay que empezar a tomarse este asunto como una responsabilidad de cara al futuro y no como un hecho “traumático”:

Así que deja a un lado los miedos y piensa que, si empiezas a ahorrar desde ya, llegado el momento de la jubilación tendrás que esforzarte menos y tu patrimonio será mucho mayor. No te imaginas la alegría que se va a llevar tu cuerpo en esos momentos. Y te alegrarás de no haber pensado eso de bueno… ¡quedan muchos años!

Además, existe un gran abanico de productos que pueden ayudarte. Los planes de pensiones son una de las opciones más conocidas y con buenas ventajas fiscales, y es que desgravan en la declaración de la renta. Además, se benefician del interés compuesto, ya que pagas el impuesto una vez que rescatas el plan. 

Hay que tener en cuenta de forma positiva la presencia de profesionales gestionando tu dinero, lo mismo que ocurre en los fondos de inversión. Por otro lado, este tipo de producto se ajusta a lo que busques en función del nivel de riesgo que estés dispuesto a asumir y la rentabilidad que quieras obtener. Aunque lo esencial antes de dar el paso es que te informes bien y acudas a los mejores profesionales, ¡está en juego tu dinero!

Amig@, vamos a ponernos manos a la obra que el tiempo vuela.