Transcurridos ya unos días desde las fuertes caídas bursátiles de la semana pasada y con la tranquilidad que da ver a los índices en positivo (al menos hoy martes), quería hacer una breve reflexión sobre lo importante que es poner las cosas en relativo, ser conscientes de las magnitudes y no dejarse llevar por el pánico del corto plazo.

En otras ocasiones he escrito sobre lo que yo entiendo por invertir en bolsa y cómo puede ser un activo no apto para todo el mundo. Las últimas sesiones en bolsa han sido bastante complicadas, con los mercados cayendo de manera brusca y, los que gestionamos carteras, viendo como el patrimonio de nuestros clientes, valorado diariamente, disminuía de manera considerable.

En la siguiente tabla he querido reflejar cómo se han comportado 5 grandes índices bursátiles este año, entre máximo y mínimo y compararlo con lo que variaron, anualmente, desde 2007.

Sinceramente, no veo motivos para alarmarnos. Entre máximo y mínimo, 4 de los 5 índices analizados se han movido menos que en cualquiera de los siete años precedentes. Tan solo el S&P oscilaba algo menos en 2007 que en lo que llevamos de 2014.

¿Es tan anormal lo que ha sucedido? A la vista de los números no lo parece. Más bien lo contrario . Las bolsas se han comportado como siempre lo han hecho, subiendo y bajando a lo largo del año, al son de noticias, de datos macro, de resultados empresariales,… En el futuro que nadie espere nada diferente, porque volverán a repetir esta pauta y veremos a los índices caer… ¡¡¡y subir!!! No quiero llevar mi reflexión mucho más allá. Tan solo quería llamar la atención sobre lo relativo de algunos números y cifras. El resto, lo dejo para los eruditos de la volatilidad y los pesimistas irredentos, que siempre disfrutarán con las fuertes caídas de la bolsa para reforzar sus temores y, algunas veces, ignorancias.