El inicio de año está siendo realmente complicado para la renta variable. El Ibex-35 ha caído un 13% y  el Eurostoxx-50 un 11%. La renta fija, por su parte, sólo ha funcionado como activo refugio en el caso de la deuda pública alemana. El crédito de calidad apenas ha generado rentabilidad y el high yield ha perdido un 2%. El dólar, que empezó el año subiendo, también cede un 2%, e incluso los fondos de gestión alternativa, en este entorno tan complicado de mercado, han perdido entre un 1% y 2%, dependiendo de la estrategia.

Un comienzo de año como este hace que algunos inversores se queden paralizados o tomen decisiones que no hacen sino cristalizar las pérdidas. Desde Imantia Capital pensamos que el escenario de fondo no es tan negativo y, por tanto, no hay que dejarse llevar por el miedo que, como es lógico, afecta a los inversores.

Nuestra familia de fondos de fondos IMANTIA GESTIÓN GLOBAL no ha sido ajena a las turbulencias de los mercados, pero ha cumplido con su mandato principal, que es evitar pérdidas que no sean recuperables en un periodo corto de tiempo. Y lo más importante la capacidad de recuperación de ambos fondos, Imantia Gestión Global Conservador e Imantia Gestión Global Dinámico, sigue intacta.

La exposición en renta variable de la familia de fondos perfilados es reducida, la duración en renta fija se ha mantenido y se mantiene muy baja y  la elevada liquidez (depósitos, cuentas remuneradas...), además de haber evitado caídas, va a permitir aprovechar las oportunidades que con seguridad van a aparecer.

Dicha estrategia nos permite afrontar estos momentos, en los que otros inversores deshacen sus posiciones influidos por el miedo, de forma más tranquila, con la seguridad de que los mercados se estabilizarán y permitirán que recuperemos el terreno perdido.