Hace una semana Twitter y un sinfín de medios de comunicación nos recordaban que la declaración de la renta 2018 había llegado. ¡Qué alegría, qué alboroto!

¿Me devolverán o tendré que pagar a Hacienda? Más de uno se haría esta pregunta antes de empezar el borrador, ese inocente documento que podía ser transmisor de noticias muy gratas o de alguna mala. Igual sigues rezagado, pero no te preocupes, tienes tiempo hasta el 1 de julio para presentarlo (¡pero ojo¡, hasta el 26 de junio si domicilias el pago en caso de que te salga a pagar).

Si eres de estos últimos y parte de tu ahorro lo estás destinando a algún fondo de inversión o plan de pensiones deberías conocer, antes de nada, las particularidades y la fiscalidad de esos productos.

¿Cómo tributan los planes de pensiones?

No creo que sea la primera vez que escuches que el beneficio fiscal de los planes de pensiones es demasiado atractivo y un punto a tener en cuenta si lo contratas y es que, desgravan en la declaración de la renta. Otra de las ventajas es que se benefician del interés compuesto, ya que solo pagas el impuesto una vez que rescatas el plan. Aquí hay que tener cuidado y conocer perfectamente las diferentes formas de rescatarlo, no vaya a ser que después de tantos años ahorrando pagues impuestos que no esperas y te encuentres con un agujero (negro y hondo) en tu economía. ¡No estamos para sustos!

Si analizamos la fiscalidad de las aportaciones que realizas a lo largo de los años, has de saber que éstas reducen la base imponible que tienes que declarar. Si tu sueldo anual es de 50.000 euros y haces un traspaso al plan de pensiones de 3.000 euros… ¿qué cantidad tributas en la declaración de la renta? Pues te diré que la respuesta que tenías en tu cabeza es la correcta: 47.000€.

Pero pisando un poco el freno, te contaré que existen límites de aportaciones anuales desde el 1/01/2015, independiente de la edad del partícipe:

  • 8.000€.
  • 30% rendimientos netos del trabajo y actividades económicas.
  • Se podrían añadir 2.500 € de las aportaciones al plan del cónyuge siempre y cuando, est@ últim@ genere ingresos inferiores a 8.000 euros anuales.

Esta información está muy bien, pero estoy segura de que te interesa más saber cómo tributa tu plan una vez que lo rescates. Y si no estás lo suficientemente interesad@, te aconsejo que abras los ojos tanto como si estuvieras viendo el estreno de la última temporada de Juego de Tronos. Si no lo rescatas como debes, es posible que la mitad de tus ahorros se vayan volando a Hacienda y no te va a hacer ninguna gracia. Si lo haces en forma de capital o de golpe, al considerarse como rendimiento del trabajo se cobran todos los fondos de una vez y los impuestos serán mayores al sumarse a tus rendimientos del trabajo. Por otro lado, podrías recuperarlo en forma de renta, recibiendo las cantidades de manera periódica, lo que se traduce en una base fiscal mucho menor que la anterior. Pero si no te gusta ninguno de los dos, te dan la opción de hacer un reembolso mixto: rescatar una parte en forma de renta y otra como capital.

Por último, es importante que sepas que los planes de pensiones tributan no sólo por las aportaciones sino también por los rendimientos obtenidos, lo que llamamos derechos consolidados. Si cuando decidas rescatarlo has aportado un total de 55.000€ y obtienes ganancias de 20.000€, tributarás por el total (75.000€).

Y los fondos de inversión… ¿cómo lo hacen?

Los fondos de inversión y los planes de pensiones están exentos de tributación cuando se hace un traspaso de un fondo a otro o de un plan a otro. Vamos, que si encuentras un producto que te guste más y quieres cambiar no vas a pagar impuestos por ello. En el caso de los fondos, además de no declararlos hasta que no se reembolsen, en ese momento el dinero obtenido se considera ganancia o pérdida patrimonial (no se declara toda la inversión como en los planes de pensiones, pero si obtienes ganancia te quitarán un 19%). Aquí dejamos los tramos en los que tributan los fondos de inversión:

  • Hasta 6.000€ - 19%
  • 6.000€- 50.000€ - 21%
  • >50.000€ - 23%

 Si vives en el País Vasco o Navarra no hagas ni caso a estas cifras, el tratamiento fiscal es diferente.

Lo que está claro es que no siempre se gana en esta vida y es posible que alguien se encuentre reembolsando su fondo con pérdidas. Pero ¡respira! Que hay solución para todo y pueden compensarse al 100% con ganancias patrimoniales o con rendimientos de capital mobiliario (intereses de cuentas corrientes, depósitos, dividendos), teniendo en cuenta el límite del 25%. Y te preguntarás… Si sigo en negativo, ¿qué hago? Pues podrás compensarlo en los 4 años siguientes.

Ya que lo tienes claro, puedes ponerte a ello y esperamos que te lleves una sorpresa positiva