Si en 2018 tu carrito de la compra estuvo más escuálido que nunca y, sin embargo, tu cartera se resintió más de lo esperado, no te sorprendas. Es algo que nos pasó a la mayoría.

Según la “Radiografía del gran consumo en España 2018”, elaborada por Nielsen, compañía de gestión de información especializada en el consumidor, en 2018 los españoles redujimos nuestra cesta de la compra en un 0,7% y, sin embargo, pagamos un 2,6% por ella. Mal negocio.

¿Y qué productos fueron los culpables de ese dolor de bolsillo? Aunque parezca raro, los más encarecidos fueron la fruta (+9,3%) y la verdura (+6,9%). Y no sé si es porque nos percatamos de ese aumento del precio o porque cada vez somos menos healthy (ejem ejem), que son también dos de los productos cuyo consumo cayó más el año pasado (-2,3% y -1,9%, respectivamente). Sólo el pescado lo hizo peor. En concreto, el año pasado compramos un 8% menos de pescado fresco que el año anterior, aunque en este caso, los responsables del estudio lo achacan a que hay alternativas más baratas en el mundo del congelado.

Y si consumimos menos verdura y pescado, ¿qué comemos?

El año pasado tomamos un poco más de carne (+0,4%) y huevo (+2%), la proteína más barata del mercado. Pero no nos engañemos. No es que hayamos cambiado el pescado por el huevo. Seguro que a estas alturas ya te habrás dado cuenta de que falta algo por mencionar: los productos envasados. Si vemos las cifras de su consumo, encontraremos la respuesta. Aunque de un primer vistazo parece que el año pasado mantuvimos el consumo de envasados, si bajamos al detalle, nos encontramos con una realidad diferente. Es cierto que tomamos menos bebidas envasadas (bye bye Coke), pero apostamos más por los refrigerados (+1,1%) y alimentación envasada (+0,8%). Sí, esas pizzas de los viernes por la noche o esa ensalada a mediodía están más en boca que nunca. Y tengo una mala noticia. Son precisamente dos de las partidas que más se encarecieron. De hecho, en 2018 pagamos un 2,2% más por esos productos (ups).

A la hora de hacer la compra preferimos el todo en uno. Y por eso los hipermercados y supermercados son el punto de referencia, frente a pequeños mercados o la compra online. Adquirimos el 56% de los productos frescos en estos establecimientos, algo que incluso va subiendo (1,5%).

Sobre la compra online, aunque también va creciendo, de momento sólo supone el 1,2% de las ventas de gran consumo. Es un dato bajo en comparación con el 6% de países como Francia o Reino Unido, que están precisamente en la media mundial.  Para ver crecer esta cifra los responsables del informe “Oportunidades en el ecommerce”, también de Nielsen, apelan a la penetración de los móviles, que “será clave para el desarrollo de la compra online”, algo que creen irá cambiando poco a poco, haciendo bajar ese 82% de compradores online que actualmente utilizan el ordenador para llenar el carrito.