El Comité de Política Económica (MPC, por sus siglas en inglés) del Banco de Inglaterra (BoE) votó ayer de forma unánime mantener los intereses en el 0,75%. Este resultado estaba en línea con las expectativas del mercado y por tanto no hubo reacción por su parte tras el anuncio.

Por ahora, la incertidumbre del Brexit sigue impidiendo que el BoE altere de forma significativa la dirección de su política monetaria. En consecuencia, la normalización de los tipos de interés por parte del BoE ha sido gradual por decirlo suavemente, y los tipos sólo están 50 puntos básicos más altos que donde estaban tras el recorte de tipos de interés realizado después del referéndum. Seguramente el BoE espera que en la próxima reunión sobre inflación que tendrá lugar en mayo, exista ya algo más de claridad sobre la dirección que han de tomar.

En las últimas estimaciones de crecimiento del Banco (gráfico 1), el crecimiento del PIB real para 2019 y 2020 se rebajó al 1,2% interanual (y/y) y al 1,5% y/y respectivamente. El gobernador Mark Carney citó como causas principales de estas rebajas la ralentización de las estimaciones del crecimiento global, y la prolongación del periodo de incertidumbre relacionada con el Brexit con respecto a lo que previamente se esperaba. Para 2021, la estimación de crecimiento se ha revisado al alza al 1,9% y/y.

El gobernador Carney también ha destacado que el mercado laboral sigue mejorando y que la presión inflacionaria doméstica aumenta. El crecimiento del empleo continúa siendo sólido, los salarios están aumentando ahora al ritmo más rápido desde 2008, y la tasa de empleo está en su nivel más alto desde que empezaron a registrarse estimaciones comparables en 1971, por lo que el mercado laboral sigue mostrando signos de limitada sobrecapacidad.

La cuestión por tanto para el BoE en futuras reuniones será si los actuales niveles de tipos de interés siguen siendo apropiados para un mercado laboral tan fuerte. Vale la pena recordar que antes de que empezara el debate sobre el Brexit en 2015, se suponía que el BoE sería el primer gran banco central desarrollado en normalizar la política monetaria, antes que la Reserva Federal de EEUU. Si el referéndum no hubiera tenido lugar, es probable que los tipos de interés estuvieran más altos que su nivel actual.

Esperamos que si la incertidumbre del Brexit se resuelve, por lo menos parcialmente, y se descarta el riesgo de que no se logre un acuerdo, el Banco elevaría los tipos por encima de su nivel actual. Este punto lo reitera la última estimación del BoE, que todavía ve a medio plazo la inflación por encima de su objetivo del 2%.

Ambrose Crofton, Analista de Mercado

 

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