El sector bancario ha sido una de las principales fuentes de turbulencias para la renta variable europea desde comienzos de año. Los bancos europeos afrontan un difícil entorno generado por el fenómeno sin precedentes de rendimientos negativos y por la decisión del electorado británico de abandonar la Unión Europea (UE). Desde su posición actual en el epicentro de la crisis, Italia debe afrontar ahora los desafíos estructurales que han colmado sus NPL (Non performing loan).

 

Implicaciones para la inversión

El sector bancario europeo ha sido una de las principales fuentes de turbulencias para los mercados europeos en lo que va de año.

Italia se encuentra en el epicentro de la crisis, pero las valoraciones actuales de los bancos italianos ya se encuentran en niveles muy bajos, lo que añade el riesgo de una menor capitalización bursátil o la necesidad de aumentar el capital.

Las dificultades asociadas a la resolución de los problemas de Italia podrían suponer un nuevo desafío político para Europa, particularmente tras el Brexit.

Un acuerdo entre Italia y Europa sobre el uso de fondos públicos para las recapitalizaciones podría ayudar a evitar nuevas tensiones en los mercados, aunque también podría alimentar un mayor sentimiento antieuropeo.

Si no se alcanzan ningún acuerdo, tanto Italia como Europa podrían afrontar una nueva fuente de riesgo —y un nuevo periodo de volatilidad del mercado—.

 

Nota de mercado - Market Insights