Publicado en el blog Market Insights

Tras el giro drástico de la Reserva Federal estadounidense en los últimos meses, el Banco Central Europeo (BCE) ha seguido el ejemplo anunciando un aporte continuado de liquidez a los bancos de la zona euro. La autoridad monetaria europea no ha modificado tampoco los tipos de referencia, pero sí su orientación a futuro, señalando que los tipos se mantendrán en sus niveles actuales al menos hasta finales de 2019 (anteriormente se anunció que sería hasta después del verano de 2019).

Dado que los mercados ya preveían que los tipos no iban a experimentar cambios este año, la noticia más significativa es la ampliación de la liquidez que el BCE aporta al sistema bancario a través de sus operaciones de financiación a plazo más largo (LTRO por sus siglas en inglés). La iniciativa de LTRO se anunció por primera vez en 2014 y consiste en un programa de 700.000 millones de EUR para que los bancos de la zona euro presten dinero a las empresas no financieras y los hogares rebajando los costes marginales de financiación de las entidades bancarias. Estos préstamos, de los que los bancos italianos y españoles poseen un 60% de su valor total, hubieran comenzado a vencer en junio de 2020, por lo que el anuncio de una nueva iniciativa de TLTRO de dos años debería ayudar a evitar un endurecimiento de las condiciones de liquidez, especialmente en la periferia. Si bien estos préstamos podrían destinarse a fomentar el crédito al sector privado, también es probable que la liquidez adicional brinde respaldo a los mercados de deuda pública. De hecho, uno de los principales beneficiarios del anuncio de ayer ha sido el mercado de deuda pública italiano.

El empeoramiento de las previsiones económicas del BCE ha inducido al anuncio de los estímulos adicionales. El BCE rebajó sustancialmente su previsión de crecimiento del PIB real en 2019 del 1,7% a/a anterior al 1,1% a/a, y prevé que esta desaceleración del crecimiento sea más persistente de lo anteriormente previsto. La inflación también se ha revisado a la baja y el pronóstico actual se sitúa en un mero 1,6% a/a al final del horizonte de previsión, muy por debajo del objetivo de la autoridad monetaria europea.

Mario Draghi, Presidente del BCE, ha reiterado que los riesgos para las perspectivas de crecimiento siguen inclinados a la baja. Esto se debe principalmente a factores externos, incluida la actual amenaza proteccionista, el riesgo geopolítico en torno al Brexit,las vulnerabilidades en los mercados emergentes y la desaceleración del crecimiento chino. Aunque Draghi no ha restado importancia aestos riesgos, los datos económicos apuntan a una mayor resistencia de la demanda interna, especialmente en lo que respecta al consumo, la caída del desempleo y el crecimiento de los salarios.

Si bien es cierto que se esperaba que hubiera un apoyo adicional –especialmente en forma de liquidez–en algún momento del año, el mercado agradece esta proactividad. La reacción inmediata al anuncio ha sido una caída del tipo de cambio del euro, acompañada de un descenso de las tires de la deuda pública europea: la tirdel bono italiano a 10 años cae hasta el 2,5% tras alcanzar casi el 3,7% el año pasado.

Estos estímulos deberían ayudar a estabilizar la confianza y la actividad en la zona euro. No obstante, para que haya un cambio sustancial en Europa hay que mirar más lejos y ver lo que ocurre en Beijing. En nuestra opinión, es necesario que la actividad económica china se reactive de manera sustancial para que Europa registre una reaceleración significativa en el transcurso del año.

 

SOLO PARA CLIENTES PROFESIONALES | PROHIBIDO EL USO O LA DISTRIBUCIÓN ENTRE INVERSORES MINORISTAS

Este es un documento comercial y como tal las opiniones contenidas en el mismo no deben considerarse asesoramiento o recomendación de comprar o vender acciones. Queda a discreción del lector, basarse en información contenida en este material. Cualquier análisis contenido en este documento se ha realizado, y puede ser utilizado, por J.P. Morgan Asset Management para sus propios fines. Los resultados de estos análisis se utilizan como información adicional y no reflejan necesariamente las opiniones de J.P. Morgan Asset Management. Cualesquiera estimaciones, cifras, opiniones, estados de tendencias del mercado financiero o técnicas y estrategias de inversión que se mencionan, a menos que se indique otra cosa, son de J.P. Morgan Asset Management a fecha de este documento. Se consideran fiables en el momento en que se ha redactado el presente documento, pero pueden no ser necesariamente completas, y no se garantiza su exactitud. Pueden estar sujetas a cambios sin que se le comuniquen o notifiquen.

Debe señalarse que el valor de las inversiones y sus rendimientos pueden fluctuar en función de las condiciones del mercado y los acuerdos fiscales, y los inversores pueden no recuperar el importe íntegro invertido. La inversión en los Fondos conlleva riesgos y puede no ser adecuada para usted. Los cambios en los tipos de cambio pueden tener un efecto desfavorable sobre el valor, precio o rendimiento de los fondos o de las inversiones subyacentes extranjeras. Los resultados y rentabilidades pasadas no constituyen una indicación fiable de los resultados futuros. No se garantiza que cualquier previsión realizada se materialice. Por otra parte, aunque nuestra intención consiste en lograr el objetivo de inversión del fondo de inversión, no podemos garantizar que dicho objetivo vaya a cumplirse.