El año de la Oveja se caracteriza por ser el de la promesa y la prosperidad, y parece ser así en el mercado de renta variable – el índice Shanghai Composite ha ganado un 25% este año a pesar de una economía más lenta.

El repunte de la renta variable tiene menos que ver con el crecimiento y más con la liquidez y las valoraciones. En el caso de la renta variable china, la difícil perspectiva económica está llevando a una situación de “malas noticias son buenas noticias”.

El sentimiento está inundando el mercado internacional a través del Hong Kong Shanghai Stock Connect, ya que los inversores están buscando oportunidades de arbitraje en empresas que cotizan en ambos mercados.

El ritmo de ganancias en la renta variable china es impresionante, pero con una mayor relajación de las políticas y unas valoraciones no demasiado altas, ésta podría ser la oveja del toisón de oro.