El año comenzó con una fuerte caída de las exportaciones a nivel global, y la monitorización mensual del comercio internacional mostró cifras planas o con caídas en los volúmenes de comercio durante la mayor parte de la primera mitad de 2015.

Esta falta de crecimiento del comercio se debió en gran medida a la ralentización de las economías emergentes, en particular China, y al desplome de las materias primas. Sin embargo, los últimos datos del Netherlands Bureau sobre el Análisis de Políticas (CPB) muestran una subida del 1,0% en los volúmenes del comercio en los últimos seis meses.

Hay razones para pensar en que esta tendencia más positiva pueda continuar; con la demanda China que se empieza a estabilizar y el continuado crecimiento del consumo en EE.UU. y Europa.

Puede que nunca volvamos a la era de la “híper globalización” –cuando el crecimiento del comercio mundial era mucho más rápido que el del PIB global año tras año- pero si el crecimiento global se acelera el año que viene como se prevé, el comercio mundial debería repuntar también.