El Banco Central Europeo (BCE) reveló varias medidas significativas para apoyar la economía de la eurozona y estimular la inflación. Draghi mostró la determinación del Banco Central atacando por varios frentes, y la amplitud de las medidas anunciadas sorprendió gratamente a los mercados.

Una de las nuevas medidas del BCE fue añadir bonos corporativos Investment grade (IG) -excluyendo bancos- denominados en euros a su programa de compras de QE.

El mercado de bonos corporativos IG es mucho más pequeño comparado con el mercado de renta fija soberano, así que las compras deberían ayudar a reducir los costes de financiación de las empresas de la Eurozona y servir de apoyo al crédito europeo IG.

 

El crédito high yield (HY) debería también verse beneficiado, ya que los inversores se moverán hasta los mercados más pequeños de HY, en búsqueda de rentabilidades como resultado de las caídas en los diferenciales de IG.