Los inversores están empezando a dar señales de frustración ya que la nueva administración ha proporcionado poca claridad sobre cualquier futuro recorte fiscal o el gasto en infraestructura. Con un déficit presupuestario en EE.UU. del 3,2% del PIB y una deuda neta del 78% del PIB (la mayor desde la Segunda Guerra Mundial), el margen para aplicar estímulos fiscales es más bien limitado. Sin embargo, un área que los políticos deberían mirar de cerca es a la posibilidad de desregulación. Como muestra el gráfico de esta semana, Estados Unidos puntúa muy alto en dificultad para comenzar un nuevo negocio.

Según el Banco Mundial, es más fácil montar un negocio en Afganistán o Bielorrusia que en los Estados Unidos. Haciendo más fácil el empezar un negocio o reduciendo la cantidad de regulación podría impulsar el crecimiento económico y la mejor parte es que no aumentaría la deuda gubernamental.

Os dejamos con la agenda de la semana:

Informe semanal Market Insights