La semana pasada, la inflación en el Reino Unido alcanzó el 1,6% (a/a), la tasa más alta desde mediados de 2014. El rebote de la inflación es consecuencia de la subida de los precios del petróleo, que subió cerca de un 60% en 2016, y de la debilidad de la divisa, que cayó un 14% (ponderada por el comercio) el año pasado. Es probable que la inflación suba aun más en 2017.

El gráfico de esta semana muestra que las empresas del Reino Unido están registrando un fuerte aumento en los precios de sus inputs. Probablemente estos precios acaben afectando a los consumidores del Reino Unido en los próximos meses, haciéndose notar en los salarios. El nivel actual de los precios de los inputs hace pensar en nuevas subidas de la inflación a lo largo de 2017.

Os dejamos con la agenda de la semana:

Informe semanal Market Insights