En EE. UU., la mejora económica, los bajos tipos de interés y la actual falta de tensiones geopolíticas y desequilibrios económicos justifican una  sobreponderación precavida de la renta variable en las carteras, a pesar del aumento de las valoraciones.

A medida que continúa la recuperación mundial, es probable que se produzca un  incremento de los tipos de interés reales. Sin embargo los cambios estructurales en la demanda de activos libres de riesgo podrían llevar a unos tipos de interés neutrales con un valor inferior al de su nivel histórico. Esto tendría como consecuencia que los inversores que invierten en bonos a más largo plazo podrían registrar menores pérdidas, que los activos reales deberían seguir comportándose bien y que la renta variable debería registrar un aumento de las valoraciones.

Las oportunidades de los mercados emergentes parecen más interesantes debido a las valoraciones atractivas, a una reducción de los riesgos de divisas y los esfuerzos por parte de los responsables de los bancos centrales y reguladores de los mercados emergentes para atraer capital extranjero. Pero aún se necesitan catalizadores fundamentales, incluyendo el fuerte crecimiento de los beneficios y la mejora de la confianza en torno a China, para reforzar el argumento a favor de la renta variable de los mercados emergentes.

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WorldView 2T 2014