Mientras que la Fed, el BCE, el BdI y el BdJ están a la espera de una subida de la inflación, el Banco Central de Rusia (BCR) se enfrenta al problema totalmente opuesto.

En un intento de mantener a raya una tasa de inflación del 9,4% y una rápida caída del rublo, el jueves el BCR subió su tipo de interés en un 1% para dejarlo en un 10,5%. Justo hace seis semanas, el BCR había subido el tipo de  interés en otro 1,5%.

Sin embargo, la divisa, que lleva un 40% de caída desde el  inicio del año, ha perdido otro 1% después del anuncio del BCR del 11 de  diciembre.

Si los precios del petróleo continúan cayendo, la inflación y una rápida  depreciación del rublo serán una preocupación aún mayor en 2015.