El gráfico de esta semana muestra las idas y venidas de poder entre demócratas y republicanos en el panorama político estadounidense.

Históricamente el partido presidencial en el poder tiende a perder en las elecciones al Congreso de mitad de periodo, ya que los votantes tienden a rechazar las medidas no populares implementadas por un recién elegido Presidente.

Esta vez no fue la excepción y los Republicanos, como se esperaba, no solo obtuvieron una mayoría más amplia en el
Congreso sino que también obtuvieron la mayoría en el Senado.

Los inversores pueden estar tranquilos durante estos dos años de poder dividido, especialmente porque los Republicanos serán reacios a generar controversia con las elecciones presidenciales de 2016 a la vuelta de la esquina.