Parece que el cuarto trimestre de 2016 ha sido un periodo excelente para los beneficios en la renta variable europea. Cuando el 72% de las empresas ya han presentado datos, estimamos un crecimiento de los beneficios por acción (EPS) en el 4T de 2016 del 9,3% interanual en el Euro Stoxx 600. Resulta alentador el hecho de que la subida de los beneficios se haya debido a una mejora generalizada de ocho de diez sectores y que tan solo la energía y la tecnología hayan registrado un crecimiento negativo en el cuarto trimestre. Los beneficios del sector energético, aunque negativos, comienzan a lastrar menos el crecimiento de los beneficios regionales, gracias a que el precio del petróleo continúa su recuperación.

Por otra parte, el sector financiero, que representa más del 20% de los mercados de renta variable europea, también está progresando.

 

Implicaciones para la inversión

El crecimiento de los beneficios en 2017 debería verse favorecido por la solidez del crecimiento mundial, la debilidad del euro y una recuperación de los sectores energético y financiero. Sin embargo, es probable que las previsiones de consenso actuales resulten demasiado optimistas. Los inversores deberían esperar un crecimiento de los beneficios decente, aunque no estelar, para este año.

La mejora del crecimiento, la subida de la inflación y el repunte de las tires de los bonos hacen que continuemos apostando por los sectores cíclicos en detrimento de los defensivos, a pesar del fuerte avance de los sectores cíclicos.

La pronunciación de la curva de rendimientos y el progreso hacia una resolución de los problemas de los bancos italianos han aliviado la presión que soporta la banca europea. Sin embargo, puede que todavía sea demasiado pronto para regresar al sector. Es probable que el sector financiero se utilice como indicador del riesgo político en 2017 y que un calendario electoral concurrido e incierto en los próximos meses genere volatilidad entre los bancos europeos.

 

Nota de mercado - Market Insights