Libros de inversión y economía

Reseña de "The World´s 99 Greatest Investors"


Escrito 26 Oct

El libro fue publicado en 2013, y la reseña corresponde a una edición electrónica revisada de 2014.

El autor es Magnus Angenfelt, gestor sueco de hedge fund. Este libro surgió a partir de la pregunta sobre cuáles eran los mejores inversores de la historia. Fue entonces cuando se percató de que no existía un compendio exhaustivo de ellos, y comenzó a recabar información. Según él, revisó datos de miles de inversores hasta llegar a la selección de los 99 más exitosos, que son los que nos presenta en esta obra.

El libro consta de unos primeros capítulos en los que Angenfelt explica por qué considera que la buena gestión activa constituye un bien para la sociedad y posteriormente entra en materia comentando el proceso de elaboración del libro, el porqué de la inclusión de algunos gestores y la exclusión de otros y los rasgos que presentan en común y aquellos en los que difieren.

En lo que se refiere a las fichas de los gestores, la estructura es la misma para todos ellos. Comienza con su track record comparado frente a lo que Angenfelt ha considerado el benchmark adecuado y sigue con los consejos de inversión del gestor en cuestión. A continuación ofrece una serie de datos biográficos (fecha y lugar de nacimiento, formación, carrera profesional) y prosigue con comentarios sobre su estilo de gestión, para acabar consignando algún aspecto interesante o curioso del personaje.

Respecto a la elaboración de la lista de los mejores inversores, Angenfelt estableció una serie de condiciones. La primera es que debían tener – lógicamente – un historial exitoso. En segundo lugar debía ser prolongado en el tiempo; no bastaría con haber batido a la referencia durante unos pocos años. En tercer lugar, el track record debía ser comprobable. En este punto observo alguna inconsistencia por parte del autor que posteriormente comentaré. Y por último, debían tener una experiencia en el sector financiero de al menos 25 años.

La última de las condiciones limita en la práctica la edad mínima a al menos 45-50 años, por lo que tal vez echen en falta en el libro a alguno de los gestores más jóvenes. De todos modos, se puede decir que están casi todos los pesos pesados del siglo XX. Alguien puede extrañarse por la ausencia de nombres como Nikolas Darvas o André Kostolany, pero en su investigación Angenfelt comprobó que parecían tener más dotes escribiendo que invirtiendo.

En la edición actual se ha suprimido un gestor – Steve A. Cohen – que sí aparecía en la primera y del que luego se descubrió que había usado técnicas fraudulentas para lucrarse. Por la misma razón Angenfelt no debería haber incluído a Michael Steindhardt, que pagó una fuerte multa para evitar un juicio por manipulación de precios. Dejando aparte este caso, sobre el resto de grandes gestores no hay sospechas sobre su honorabilidad (al menos de momento).

En conjunto han sido capaces de batir en un impresionante 12% anual a sus respectivas referencias, durante un periodo medio de 25 años. Muchos de estos gestores manejan fondos de inversión en los que las rentabilidades obtenidas son fácilmente comprobables. El problema surge con inversores que manejan solo su propio dinero o de un círculo reducido de inversores. Angenfelt afirma haber trabajado duro para conseguir y verificar los datos. Sin duda lo habrá hecho, pero me surgen dudas con alguno de sus seleccionados, concretamente con William O´Neil (40% durante 10 años) y Ed Seykota (95% durante 12 años). Angelfelt afirma que pese a no haber podido confirmar estas cifras, el elevado número de veces que se citan es razón suficiente para confiar en su veracidad. Para mí no lo es, y creo que incluirlos sin evidencias suficientes ensombrece parte del trabajo del autor.

Un aspecto negativo del libro es el tema de la edición y revisión. Hay referencias del estilo “Ver página X” en la que han olvidado sustituir la X por el número de página. La rentabilidad del índice de referencia en el caso de Philip Carret es errónea, con lo que su rentabilidad relativa según el libro es el doble de la que realmente consiguió. Hay más errores pero que omito por no alargar excesivamente la reseña. En conjunto no dificultan la comprensión del contenido, pero son inadmisibles en una edición electrónica revisada y hablan poco en favor de la editorial.

Posiblemente muchos lectores encuentren que el contenido de las fichas de cada gestor es demasiado superficial. Tal vez querer abarcar 99 gestores sea demasiado para un solo libro,  pero al menos nos da información suficiente para decidir si nos interesa profundizar ulteriormente en la filosofía de inversión de algunos de ellos. Es justo reconocer que Angenfelt se ha esforzado por rastrear gestores destacados en todo el mundo. Hubiera sido más fácil centrarse en Estados Unidos, pero ha conseguido una selección bastante variada en cuanto al origen de ellos. Pese a que hay un predominio claro de gestores norteamericanos, nos presenta un buen puñado provenientes de otros países con rentabilidades que no tienen nada que envidiar a los primeros.

Otra característica del libro es que al no establecer limitaciones en cuanto a estilo de gestión, permite encontrar entre sus páginas gestores value, growth, contrarían, activistas, macro, cuantitativos, etc. Quizás sirva para dar cierta amplitud de miras al lector y reflexionar sobre las palabras de Soros: “The fascinating thing about investments is that there are so many ways to succeed”.

En conjunto es una obra de lectura fácil, posiblemente demasiado superficial, pero válida como compendio de gestores y que sirve como carta de presentación de inversores y filosofías de inversión que nos pueden resultar interesantes.


También puede interesarte

Comentarios