Rankia Pro publica hoy un interesante artículo sobre Players millennials en la industria de la gestión de activos en la que participa nuestro analista Sergio Barrado.

Sara Giménez, autora de la noticia, plantea a los entrevistados si se consideran Millennials y qué soluciones de inversión ofrecen desde sus respectivas gestoras a este tipo de inversores: 

SERGIO: Por supuesto, creo que hemos tenido la suerte de nacer en la era de la información donde tenemos todo el conocimiento a nuestro alcance, y esto facilita muchas tomas de decisiones en nuestra vida, como es la gestión de nuestros ahorros.

Toda inversión que se realice en activos reales será acertada, ya que siempre será la mejor forma de mantener nuestro poder adquisitivo a largo plazo. De hecho, la forma tradicional de inversión en España ha sido en el sector inmobiliario. Sin embargo, el activo que mejor se ha comportado a lo largo de la historia a largo plazo ha sido la renta variable. Además, como analista de compañías que cotizan en bolsa, mi recomendación no puede ser otra que invertir una parte de los ahorros en renta variable. La mejor alternativa para tener exposición a este tipo de activo es a través de vehículos como SICAVs, fondos de inversión o fondos de pensiones.

La decisión de inversión en renta variable cotizada depende, sobre todo, de la necesidad de los ahorros en el corto plazo, y no tanto de la edad. En caso de que el horizonte temporal sea de largo plazo, es importante que se identifique unos gestores que tengan un buen track-record y un método de inversión definido que nos den seguridad para poder confiarles parte de nuestros ahorros. Una vez identificados, dado que nunca vamos a saber ex ante cuál va a ser el mejor precio de entrada, en lugar de invertir todos los ahorros a la vez, sería conveniente ir haciendo aportaciones periódicas.

Otro aspecto muy importante a tener en cuenta cuando invertimos en renta variable es que tenemos que ser capaces de aguantar en los malos momentos. Es muy común vender o traspasar el fondo cuando ha bajado (y hemos perdido la confianza en ese gestor) para comprar otro fondo que haya ido bien ese año. En otras palabras, hacer trading no nos dará buenas rentabilidades en el largo plazo. Uno de los ejemplos más sonados ocurrió en el fondo Magellan en la época de Peter Lynch. Según un estudio de Fidelity, el fondo obtuvo una rentabilidad del +29.3% anual y sin embargo el inversor medio del fondo había perdido dinero.

En resumen, la mayor ventaja con la que parte un Millennial o cualquier inversor es tener un horizonte de inversión a largo plazo. Ya que, si confía en los gestores y cuenta con la fortaleza de aguantar en los malos momentos (e incluso aprovechar a realizar aportaciones adicionales en esos momentos), el poder del interés compuesto se encargará de hacer el resto del trabajo.

 

                                              Sergio Barrado, analista en Augustus Capital AM