Continuamente oímos que “el futuro de las pensiones es oscuro”, que “la hucha de las pensiones se está acabando”, y otras muchas frases similares que hemos interiorizado y hemos dejado de darles la relevancia que deberíamos.

Esta semana, más si cabe, con motivo de la campaña de pensiones que siempre se abre a finales de año, nos gustaría volver a poner de manifiesto la necesidad individual de velar por nuestra futura jubilación. Y por qué decimos, “más si cabe” esta semana, porque recientemente leíamos un artículo en que se ponía de manifiesto que la pensión media en España ya supera el salario más frecuente.

El hecho anterior, unido al bien sabido déficit de la Seguridad Social de aproximadamente el 1,3% del PIB y que el saldo del Fondo de Reserva de la Seguridad Social que creó el Gobierno en el año 2000 como “hucha” para garantizar las futuras pensiones, se encuentra en mínimos históricos (a 31/12/2017 el total del fondo era de 8.095 millones de euros frente al máximo histórico de 66.815 millones con los que cerró el fondo en 2011); nos debería preocupar lo suficiente como para no esperar recetas mágicas de ningún Gobierno que garanticen las pensiones futuras y pensar soluciones a nuestro alcance.

Los Planes de Pensiones, al ser vehículos de inversión de largo plazo por su propia concepción, se presentan como la forma más idónea para ahorrar. Pero ¿cuánto ahorro?, ¿dónde o a través de qué tipo de activo debo hacerlo?, ¿cómo lo hago?; son algunas de las preguntas que nos surgen cuando nos enfrentamos al amplio catálogo de alternativas.

Respecto al CUÁNTO, seguro que nuestro primer pensamiento es, ¡pero si no llego a fin de mes!, o ¡queda mucho hasta que me jubile! Puede que ambas frases sean ciertas, pero siempre hay algo, por poco que sea, que podemos ahorrar. Lo importante es estar concienciados de que probablemente, en un futuro más próximo de lo que pensamos, no existirá un sistema de pensiones públicas como el actual, y que es responsabilidad nuestra “guardar” para el futuro. Por poco que sea, les animamos a que ahorren algo todos los años y, por supuesto y más importante, que pongan ese dinero a trabajar.

En cuanto al DÓNDE, es decir, al tipo de activo en el que invertir los ahorros, sin ninguna duda lo haríamos en activos de renta variable siempre y cuando nuestro horizonte temporal sea de largo plazo. La razón es sencilla, ante un horizonte temporal amplio, es el activo financiero más rentable.

Muchas veces cuando se habla de renta variable, se nos olvida que lo que conforma las bolsas son negocios de la vida real y es por ello que, a largo plazo los índices bursátiles son siempre crecientes, porque aquella compañía que no crece, desaparece, deja de estar en el índice, bien porque quiebra, bien porque la adquiere un competidor, etc., por lo que las que permanecen, es porque siguen creciendo. Pero es que, además, la renta variable a largo plazo necesariamente debe ser el activo más rentable, ya que, de no ser así, nadie tendría incentivos a emprender. Sería mucho más sencillo invertir el dinero en otra clase de activos sin ningún esfuerzo.

Por último, en cuanto al CÓMO, si decidimos invertir nuestros ahorros en renta variable, lo ideal es hacerlo de manera periódica ya que de esta forma minimizamos la volatilidad de los índices. Si aportamos de manera recurrente a un plan de pensiones, además de ser capaces de planificarnos financieramente mejor, evitamos sobresaltos innecesarios ligados a los movimientos de las bolsas. Por otra parte, es recomendable hacerlo de la mano de profesionales de la gestión activa que dedican todos sus esfuerzos a encontrar las mejores compañías en las que invertir, en vez de hacerlo directamente en valores.

En definitiva, la información ayuda a reducir riesgos, y no es lo mismo invertir en una compañía u otra por feeling, o porque alguien haya dicho que esa empresa es buenísima; que confiar en quien dedica todas las horas de su jornada laboral a conocer en detalle las compañías para ser capaz de elegir las de mayor calidad. De la misma manera que pagamos para que nos asesoren en lo que a nuestra imagen se refiere, o para decorar nuestra casa, o por otros muchos servicios; no deberíamos tener reticencias a la hora de confiar en expertos en esta materia, sin olvidar, eso sí, que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras y que los gestores también se equivocan. Para finalizar, recordarles, además, que invertir vía planes de pensiones, en vez directamente en valores cotizados, ofrece la ventaja de traspasar, con diferimiento fiscal si existen plusvalías, tantas veces como se desee; y lo que es más importante, aprovecharnos del efecto compounding para conseguir rentabilidades excepcionales cuando las compañías seleccionadas, si son de calidad, generan retornos crecientes y sostenibles en el tiempo.

El equipo de MG LIERDE – Plan de Pensiones Bolsa seguirá buscando las mejores compañías cotizadas en Europa en las que co-invertir con usted sus ahorros. Seguiremos utilizando el mismo método de inversión que LIERDE lleva aplicando hace más de 25 años en la SICAV y más de 4 en el plan de pensiones y que nos ha llevado a alcanzar una rentabilidad media anual de más del 14% desde 1994 (YTD 2019 +13%). Como hemos explicado en otras ocasiones, “nuestra filosofía de inversión, basada en el análisis fundamental y la búsqueda de rentabilidad en el largo plazo, es idónea para la gestión de planes de pensiones, cuyo horizonte de inversión es por naturaleza superior al de otro tipo de inversiones. Una cartera diversificada en compañías de calidad cuyos retornos sobre el capital empleado sean elevados y sostenibles en el tiempo, es la mejor forma de obtener rentabilidades superiores al mercado en el medio plazo."

Finalmente, les invitamos a leer otros artículos anteriores en los que les explicamos la necesidad de invertir pensando siempre en el largo plazo o cómo la rentabilidad financiera esperada a largo plazo del plan debe ser el factor diferencial a la hora de seleccionar un plan de pensiones, en vez de incentivos fiscales o comerciales a corto plazo.

Por último, queremos recordarles que todo el equipo de Augustus Capital AM queda a su disposición en caso de que quieran ampliar información. Pueden contactarnos siempre que lo deseen a través del email atencioncliente@augustuscapital.es o del teléfono 976 218 576.