Como contamos ayer, el pasado 4 de marzo Inversora Carso (IC), accionista directo e indirecto de FCC con un 36.595%, lanzó una OPA por el 100% del capital social de la compañía a 7,60 euros por acción. Esta oferta tiene consideración de obligatoria por la normativa recogida en el Real Decreto 1066/2007, mediante la cual se establece en el Capítulo II, Artículo 3: “queda obligado a formular una oferta pública de adquisición por la totalidad de los valores y dirigida a todos sus titulares a un precio equitativo quien alcance el control de una sociedad cotizada”.

En Magallanes, la inversión en FCC se enmarca dentro de la categoría de “empresas fuera de moda, penalizadas y dentro de un enfoque contrario al consenso de mercado”. Más concretamente, a este tipo de inversiones las catalogamos internamente como “empresas en reestructuración”. Generalmente el porcentaje en cartera de este tipo de inversiones suele ser reducido, limitándose por norma general a una sola compañía por fondo y con un peso moderado dentro del total de valores que forman la cartera.

No importa lo bueno que sea el negocio de una compañía si ésta acumula un pobre historial de gestión empresarial, problemas financieros o una dirección estratégica poco definida. El paso del tiempo hace que estos ingredientes precipiten en un desastre para el accionista, perdiendo la práctica totalidad de su inversión, con el precio de sus acciones en mínimos históricos. FCC es un buen ejemplo de esto.

Nuestro interés por FCC comienza a formarse cuando entra en el capital un nuevo accionista de referencia, IC, con el ímpetu necesario para restructurar la compañía, salvar y hacer crecer sus negocios fundamentales. Es entonces cuando comenzamos a monitorizar con atención todos los avances que se llevan a cabo en este sentido. Así, desde la entrada de IC las cosas han cambiado claramente para mejor: consejo de administración renovado, nuevo equipo directivo al frente, reestructuración de la deuda, venta de activos no estratégicos, ampliaciones de capital y lo más importante, el diseño de un plan estratégico enfocado en hacer crecer las actividades centrales de la nueva FCC.

La OPA de IC es de carácter obligatorio en tanto en cuanto este accionista supera el umbral del 30% de control sobre FCC. El precio ofertado - 7,60 euros por acción – representa  según lo recogido en el Hecho Relevante del pasado día 4, en opinión de IC un “precio equitativo en los términos previstos en el art.9 del Real Decreto 1066/2007.”

Nuestro precio medio de entrada es muy similar al precio ofertado por IC. No obstante, nuestra valoración fundamental de FCC oscila en el rango 10,5-13 euros, claramente por encima del precio ofertado, por lo tanto, nuestra decisión es no acudir a la OPA.

La nueva FCC poco tiene que ver con la antigua: negocio estable y predecible con alta generación de caja, referente mundial en la gestión de agua, servicios medioambientales y construcción. Además con unos niveles de deuda acordes a dicha actividad, después de la desinversión en activos no estratégicos y la posible desconsolidación del negocio cementero, principal contribuidor de deuda al conjunto de la compañía.