Comienzo de año totalmente opuesto a como finalizó 2018, donde vimos cómo los últimos meses del año todo el crédito se ampliaba, la liquidez brillaba por su ausencia y los bonos de gobiernos periféricos se veían tensionados.

 

Este mes de enero, hemos vivido una mejora en el comportamiento de los activos de riesgo, con un estrechamiento de los spreads de crédito y recuperación de las bolsas mundiales. Las palabras de los banqueros centrales, y especialmente las del presidente de la Reserva Federal, Sr. Powell, sobre una relajación de las subidas de tipos, han generado un sentimiento comprador que empujaron las bolsas hacia la senda alcista.

 

Con la más que posible pausa de las subidas de tipos en Estados Unidos por parte de la FED, que anteriormente había pronosticado 4 subidas para 2019, los spreads han comenzado a estrecharse al alejarse una normalización de la política monetaria rápida.

 

Hemos visto como en cuestión de semanas el panorama ha cambiado, diferentes voces hablan de una retirada de la subida de tipos en Estados Unidos, en Europa los recortes de las previsiones de crecimiento alejan las probabilidades de alza en los tipos en este año 2019. Es por todos estos hechos por lo que estamos siendo activos en gobiernos actualmente, y hemos decidido posicionarnos largos de Estados Unidos viendo valor en los bonos americanos a largo plazo.

 

Por otra parte, hemos decidido cerrar nuestras posiciones cortas en los bonos alemanes, rebajando nuestro precio objetivo del Bund ante el entorno de recorte de previsiones de crecimiento e inflación. La condición de activo refugio, en un escenario de mayor incertidumbre, nos lleva a quedarnos al margen en este sentido.

 

En la parte del crédito, seguimos con la idea de primar la calidad, mejorando el rating medio de la cartera, reducir la deuda más subordinada y centrarnos en aquellos sectores menos cíclicos, con una deuda neta sobre ebitda reducida, una generación de caja constante y poco volátil que haga factible hacer frente a los pagos.

 

En la misma línea, seguimos reduciendo nuestra exposición al sector bancario ante la más que posible extensión de la política monetaria ultra-expansiva en Europa. Esto daña las previsiones del sector bancario, viéndose afectados por una reducción de los márgenes, por lo que preferimos reducir el peso sector en cartera a la espera de mejores niveles.

 

Durante los siguientes meses seguiremos siendo activos en gobierno para vernos beneficiados de ese estrechamiento que veremos en la periferia con respecto a Alemania, además seguiremos incrementando nombres solventes en la cartera que nos proporcionen un binomio rentabilidad riesgo adecuado con el momento del ciclo y el entorno económico, con el objetivo de beneficiar a nuestros participes en el medio y largo plazo.