España soporta un envejecimiento poblacional desde los años 70 y continuo descenso de su tasa de natalidad hasta avanzados los años 90, donde se inicia un proceso de recuperación demográfica gracias a la inmigración hasta el comienzo de la crisis del 2008, la prolongación de la crisis diluyó el efecto positivo de los trabajadores venidos de fuera, provocando nueva tensión demográfica en términos laborales y por consiguiente de cotización a la seguridad social.

 Para el año 2023 está previsto que la generación del baby boom empiece a disfrutar de su jubilación y previsiblemente provocará desequilibrio entre la población activa y las clases pasivas. Es lo que conocemos como fenómeno de pirámide invertida, donde una minoría con capacidad de trabajar soporta todo el peso de las pensiones de los mayores, que representan el porcentaje más importante de la población.

¿Cómo sostener nuestro sistema de pensiones si los números no salen?

La respuesta parece no ser muy optimista. Si hoy son necesarios 3 trabajadores por cada pensionista, para el 2050 sólo habrá un trabajador por cada pensionista.

Es por esto por lo que urge asumir, cuanto antes, que la solución pasa por ser nosotros mismos, con nuestros recursos, los que tengamos que complementar el déficit del Estado para asuntos de previsión social.

Desde los distintos gobiernos se ha intentado incentivar el ahorro por medio de medidas fiscales. Estas medidas seguramente no hayan sido lo suficientemente atractivas como para contemplar, dentro de nuestras economías domésticas, que el capítulo de la tranquilidad económica en nuestra jubilación debe ocupar un puesto prioritario si no nos queremos encontrar en una situación de desamparo, cuando nuestra avanzada edad nos hace más vulnerables.

Es decisión de la persona, dentro de sus posibilidades, planificar su bienestar para el futuro por medio de los distintos instrumentos a su alcance: plan individual de pensiones, fondos de inversión, seguros de ahorro, por medio de generación de rentas inmobiliarias, si tiene esa capacidad, etc.

No lo dejemos para más tarde.

Jesús Ferrando, director de MERCHBANC en Valencia.
Publicado en Levante-EMV, el Domingo 17 de Junio de 2018