Inspirado mientras observo un reloj de arena, viendo el paso de la finísima arena de un recipiente de cristal a otro, estrangulada por el cuello de botella, reflexiono sobre el tiempo.

El futuro podría ser perfectamente el triángulo superior del cristal, mientras su estrechamiento podría ser lo que está sucediendo en el presente, alojándose la arena en la parte inferior donde reposa el pasado.

¿Por qué ahora en los acontecimientos económicos el futuro pasa a una velocidad de vértigo a formar parte del pasado?

 El reloj de arena pasa de tener forma de conos invertidos a ser casi un cilindro, donde el futuro, el presente y el pasado se convierten en un conglomerado.

 Hoy la tecnología hace llegar la información, en el mismo instante en que se produce a cualquier rincón del mundo. Esta sobrecarga informativa hace que los pautados actores económicos se comporten de forma anárquica y arbitraria.

El comportamiento de las compañías en los mercados tan sólo unos años atrás se podía prever haciendo un exhaustivo análisis de sus estados financieros, cuenta de resultados, margen, coste, estructura de la deuda etc. Así como otros aspectos cualitativos como la competitividad, estrategia, gestión, posicionamiento y otros. Conducentes todos estos a mayor conocimiento de la compañía en cuestión.

Si observamos nuestro pasado más reciente, no ha sido fácil detectar sucesos como la burbuja inmobiliaria, la crisis del sector bancario o de los estados periféricos. Y cuando empezamos a entender estas situaciones, aparecen nuevos focos de incertidumbre de forma imprevisible: conflictos de Oriente Medio, Corea del Norte, terrorismo internacional, Brexit, Trump, nacionalismos que amenazan la estabilidad de la UE...

Todos estos acontecimientos conviven con una situación de economía en crecimiento que marca máximos históricos en los principales índices de las zonas desarrolladas.

El reloj de arena se ha acelerado y solo los profesionales dotados de talento pueden anticiparse a lo que pasa por su ya no tan estrecho cuello.
 

Jesún Ferrando, Director de MERCHBANC Valencia.
Publicado en la tribuna de Levante - El mercantil Valenciano