A lo largo de este primer trimestre del año hemos recuperado gran parte de la caída del último trimestre de 2018. La revalorización cercana al +9% se ha producido sin el apoyo de una mejora de precios en las materias primas agrícolas que continúan en su fase bajista y ya acumulan treinta y dos trimestres de descensos.

A pesar que en 2018 sufrimos el único año con rentabilidad negativa desde el nacimiento del fondo en mayo de 2013, la volatilidad diaria anualizada apenas ha repuntado. De un promedio del 10,07% en los últimos tres años a un 11,54% en los últimos doce meses.

Las caídas desde 2011 en las cotizaciones de la soja, el maíz, trigo, cacao, café, aceites vegetales o algodón, están penalizando los ingresos de los granjeros y empresas agrícolas, lo que repercute negativamente en las ventas del sector de agricultura y agua. Se renuevan menos maquinaria, se realizan menos inversiones en irrigación agrícola y en instalaciones diversas, en la compra de terrenos y de fertilizantes o en la protección de los cultivos. Un cambio de tendencia en esta evolución negativa en los precios agrícolas, beneficiaria a dos terceras partes de la cartera del Panda Agriculture & Water Fund (ver carta trimestral de diciembre 2018).

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