La industria financiera avanza hacia su completa digitalización. Las nuevas herramientas digitales y el acelerón propiciado por la pandemia han hecho que esta realidad esté cada vez más cerca. A ello también han contribuido las nuevas regulaciones a nivel europeo, como la PSD2, que abren la banca hacia un futuro mucho más abierto.

En este sentido, existen algunas claves que marcarán el futuro próximo de la transformación digital de la banca. Estas son las principales claves que muchos expertos recomiendan tener en cuenta.

Un ecosistema centrado en el cliente

El nuevo paradigma financiero, más digital e inclusivo, deja de estar centrado en los productos y servicios para centrarse en el cliente, en sus intereses y sus necesidades.

Por eso, es primordial entender el comportamiento de todos los usuarios de la banca, a través de un cruce de datos analítica de datos e investigación, y diseñando productos y servicios cada vez más digitales que faciliten su usabilidad y aumenten la transaccionalidad.

Nuevas formas de pago y micropagos

En los últimos años, han aparecido nuevas formas de pagos y micropagos que compiten directamente con la banca. Algunos de estos nuevos modelos son el peer-to-peer, con confirmación inmediata, pagos en tiempo real o la eliminación de barreras para los pagos internacionales.

Ante estas nuevas opciones, mucho más digitales y eficientes para los usuarios, la industria deberá adaptarse si no se quiere ver rezagada, a través de nuevas alternativas de pagos para que el usuario pueda elegir de acuerdo a sus preferencias y necesidades.

Machine Learning: las máquinas aprenden para mejorar los procesos

La digitalización del sector financiero requiere de herramientas e instrumentos que permitan automatizar, en la medida de lo posible, todos los procesos bancarios con el fin de que se puedan ajustar a las necesidades cambiantes de los clientes.

Por eso, cada vez son más las operaciones que se realizan de forma totalmente mecanizada: desde el marketing automation hasta en operaciones con máquinas que aprenden de su propia experiencia.

Ciberseguridad y blockchain

El espectacular incremento en las operaciones financieras ha provocado un aumento en inversión en ciberseguridad para prevenir ataques y mejorar la integridad de los datos de los clientes bancarios. Al calor de esta necesidad, han aparecido otras tecnologías que mejoran la seguridad de los datos.

Una de ellas es la blockchain (o cadena de bloques) que, para muchos expertos, es la tecnología más revolucionaria desde la aparición de internet. Además de sus innumerables aplicaciones prácticas, desde las criptomonedas hasta el sector sanitario, aumenta la velocidad y la seguridad en las transacciones.

Sistemas colaborativos

La aprobación de la Directiva europea conocida como PSD2 ha abierto la infraestructura bancaria a terceros, que pueden hacer uso de los datos bancarios de los clientes (siempre con su consentimiento) para desarrollar aplicaciones específicas que redunden en un mejor servicio y experiencia para los usuarios.

En esta nueva realidad financiera, también conocida como open banking o banca abierta, se abren nuevos espacios para compartir y aprovechar datos con APIs y soluciones open source, que permiten modular y abaratar los sistemas bancarios.

Biometría

El futuro es la autenticación de doble factor y los sistemas avanzados mediante elementos biométricos de seguridad, como la huella digital, el reconocimiento facial o el reconocimiento del iris.

Todos ellos son ejemplos de soluciones de seguridad que permiten identificar mejor al cliente, mejorar su seguridad y privacidad y reducir el fraude.

La consolidación de las fintechs

Las startups conocidas como fintechs, que mezclan lo digital con lo financiero, no son simples competidores de la banca. En realidad, son empresas que colaboran con las entidades para proporcionar un mejor servicio y experiencia al cliente.

Cada una de las partes aportan su granito de arena para mejorar el servicio; las fintechs, mejorando la innovación y flexibilidad ante los cambios, y las entidades, con un gran conocimiento del sector y una amplia base de clientes. En conjunto, se incrementan las alianzas con startups y emprendedores que aportan más especialización o valor añadido.

Data Analytics

Ante el gran volumen de datos que manejan las entidades de manera diaria, se ha hecho imprescindible contar con herramientas que permitan obtener conclusiones ágiles para la toma de decisiones.

Esto es especialmente relevante a la hora de obtener patrones de comportamiento entre clientes que permita ofrecerles el producto que mejor se ajuste a sus necesidades financieras.

Talento digital

La digitalización exige que los empleados estén correctamente formados en nuevas metodologías digitales y tengan los conocimientos adecuados para gestionar el cambio e incrementar el valor añadido.

La pandemia ha acelerado la búsqueda de talento digital que sea capaz de adaptarse a los cambios, tenga un perfil totalmente digital y sea capaz de ejercer su actividad con nuevos modelos de trabajo como el teletrabajo.

Mobile Banking

Las aplicaciones móviles se han convertido en el principal canal de comunicación entre la banca y sus clientes, muchos de los cuales son reacios a acudir de manera presencial a una sucursal bancaria.

Su capacidad y omnipresencia permiten desarrollar funcionalidades que disparen la percepción de calidad y experiencia de usuario que facilitan las herramientas bancarias.