Aunque quedan obstáculos que restan visibilidad de cara al próximo semestre, como el desenlace de guerra comercial o del Brexit, el mercado cuenta con el soporte de las políticas monetarias ultra laxas de los bancos centrales. A corto plazo, "puede ser un verano con ciertos niveles de riesgo", opina José Ignacio Victoriano, gestor de fondos en la gestora de Renta 4. "Pero si se amplía el horizonte hasta final de año, en lo que atañe a la deuda no nos vamos a hacer de oro, pero tampoco tiene pinta de que vayamos a perder", explica.