¿Qué consecuencias económicas tendría una guerra comercial para Estados Unidos? Según Keith Wade, economista jefe de Schroders "una estanflación y un dólar más fuerte y un menor crecimiento". 

¿Un regreso a las guerras de divisas?

Actualmente, el escenario de políticas monetarias es el siguiente: mientras que en EE.UU. la Fed ha comenzado a subir los tipos de interés, el BCE no lo hará hasta verano de 2019. Esta disparidad se explica por la actividad económica de cada zona geográfica pero también puede ser una acción para contrarrestar los efectos de los aranceles comerciales impuestos por Estados Unidos.

El motivo de no acabar aún con los estímulos monetarios de la eurozona es que este hecho podría impulsar la fortaleza del euro, cosa que no ayuda a la competitividad de Europa en términos comerciales. 

Pero la guerra comercial también se libra en China. El país asiático está respondiendo a los aranceles mediante el uso de la política monetaria para ayudar a la competitividad. En este sentido, tanto el euro como el yuan chino se han debilitado desde el comienzo de las tensiones comerciales, con el yuan actualmente en su nivel más bajo desde diciembre pasado.

"Estados unidos ha puesto tarifas al acero y al aluminio de Europa México y Canada y la respuesta de estos también ha sido incluir tarifas. A China les ha puesto 50 billions americanos de tarifa y China ha respondido de la misma manera. Además les quiere sumar otros 200 bilions en las exportaciones", añade Wade.

Las empresas estadounidenses podrían ser el blanco

No obstante, cabe la posibilidad de que China ponga centre su defensa en tomar represalias contra las compañías americanas. Un ejemplo de ello lo vimos con el caso de la firma coreana Lotte. Después de que Corea del Sur instalara un sistema de defensa antimisiles en China, el país impuso estrictas regulaciones contra incendios. Así, detuvieron las operaciones y obligaron al negocio de los supermercados a retirarse de China por completo.

Por tanto, dada la exposición que tiene Estados Unidos al mercado chino, se convierte en un objetivo vulnerable. De momento, China no ha expresado su deseo de apuntar a las empresas estadounidenses, pero sigue siendo una baza muy dañina para el gigante americano. 

Para resumir: posibles consecuencias

  • Impacto inflacionario: Las tarifas actuales perjudican a las empresas en ciertos sectores, es probable que se apliquen aranceles adicionales a los bienes de consumo, como la ropa, el calzado y los electrodomésticos. De manera que  puede aumentar la inflación por los precios más altos en los artículos de uso diario.
     
  • Dólar estadounidense más fuerte:  Las medidas y efectos de los aranceles obstaculizarán el comercio e impactará en los mercados emergentes a medida que sus monedas devalúen ante la apreciación del dólar.
     
  • Menor crecimiento y mayor inflación (estanflación): En general, es posible que tengamos que aumentar nuestras previsiones de inflación como resultado de los precios más altos de los bienes comercializados y reducir nuestras expectativas de crecimiento a medida que el comercio se desacelera debido a una demanda más débil y un dólar más fuerte.

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