Ante el momento interesante en el que se encuentra el mercado de renta fija, os traemos en este artículo los comentarios sobre la evolución del fondo Schroder ISF* Strategic Bond y la visión de mercado de sus gestores, Bob Jolly y Gareth Isaac: 

"A finales de junio los titulares en Europa giraron en torno a la crisis griega. Los rendimientos del bono alemán cayeron a final de mes mientras ascendían los de bonos periféricos. Sin embargo, ampliando la perspectiva al conjunto del mes, la tendencia global del segundo trimestre apenas cambió. 

Las datos económicos de las principales economías siguen siendo positivos, con la excepción de China. En Estados Unidos, los bonos del Tesoro también registraron subidas de los rendimientos, ya que los inversores siguen reduciendo su exposición a los tipos de interés, ante la posibilidad de que la Fed decida subir los tipos. 

Los bonos corporativos mostraron debilidad en términos generales. De nuevo, los bonos high yield se comportaron mejor que los de grado de inversión, aunque ambos retrocedieron en el conjunto del mes. 

El crecimiento de la economía estadounidense en el primer trimestre se confirmó en junio en el -0,2%, mejor que el cálculo inicial del -0,7% de mayo. Nos parece que el mercado había prestado una atención excesiva a esta modesta contracción. El paro se redujo al 5,3%, desde el 5,5%, y el gasto del consumidor estadounidense creció al ritmo más alto en casi 6 años. 

La rentabilidad de la cartera fue negativa en junio. El posicionamiento en duración (que refleja nuestra visión de los tipos de interés) contribuyó de manera positiva, aunque fue contrarrestado por el resultado de las estrategias en la curva de tipos y posiciones activas sobre divisas. 

A pesar de las dificultades en la eurozona, el euro se apreció frente al dólar, lo que pesó sobre la rentabilidad, dada nuestra previsión de debilidad de la divisa a largo plazo. También impactó en la cartera la fortaleza de la libra esterlina frente a la corona noruega, el dólar canadiense y el dólar estadounidense, debido a los buenos datos económicos tanto locales como de la zona euro. 

Perspectivas y estrategia

Creemos muy importante recordar a los inversores que hay mucha vida más allá de Grecia. Tanto la economía de EEUU como la británica siguen creciendo y expandiéndose. 

Esto refuerza nuestras expectativas de que tanto la Fed como el Banco de Inglaterra podrían subir tipos antes de lo esperado por el mercado. En ambos casos, esperamos un proceso de normalización moderado y gradual.
En la zona euro, la economía está avanzando, aunque mucho más lento. El mercado ha empezado a reconocer que hay ciertas mejoras, pero nadie se atrevería a pensar que el BCE vaya a cambiar su política de relajación cuantitativa y política acomodativa en los tipos, lo cual es positivo para los tenedores de bonos. 

Por lo tanto, vemos el drástico ajuste en los bonos soberanos en el trimestre como una señal de que el mercado está recuperando el sentido, más que como el inicio de un mercado bajista prolongado. 

El otro factor clave en el trimestre, que podría traer ramificaciones negativas en el conjunto de 2015, es China, tanto por los consecuencias del ajuste del mercado de acciones tras su rally alcista, como por las perspectivas de crecimiento económico, que se van debilitando. El Banco Popular de China sigue actuando reduciendo los tipos, pero estos movimientos han tenido un efecto limitado hasta ahora. 

Por el momento, la situación en China no ha impactado en los mercados de bonos, ya que los inversores siguen centrados en las decisiones de tipos de interés en Estados Unidos, la eurozona y Reino Unido. No obstante, los inversores deberían seguir los acontecimientos de cerca"
 

*Schroder International Selection Fund se denomina como "Schroder ISF"

Aviso Legal:    Los expertos de Schroders han expresado sus puntos de vista y opiniones en esta entrevista y estos pueden cambiar. Los pareceres y opiniones de nuestros expertos no representan necesariamente las opiniones expresadas o reflejadas por Schroders en otras comunicaciones , estrategias o fondos.  La rentabilidad registrada en el pasado no es un indicador fiable de los resultados futuros. El precio de las acciones y los ingresos derivados de las mismas pueden tanto subir como bajar y los inversores pueden no recuperar el importe original invertido.